De los oportunismos, pérdidas de memoria, y otros asuntos… (menores…?) (2ª parte)

Decíamos ayer….

“Es casi aburrido, y monótono, si otra cosa no, pero, al mismo tiempo, es nuestra obligación -y no solo por hacer justicia a nuestro encabezamiento – recordar, y traer aquí, que todo lo que, los “poderes fácticos” de hecho… Y que dio lugar a la crisis económica –que todavía “disfrutamos” la mayoría –  y, a unos sueldos vergonzosamente ridículos, (y lo que durarán) y a un déficit en la Sanidad Pública…”

Los llamados “poderes públicos”, pues que lo son –aunque no sabemos para qué público, pues siendo más: “victimas” y “sufridos ciudadanos”, somos actores más que “público”, no sé cómo llamar a esos “poderes”. (INCISO.- Es decir, si lo se, sabemos, pero el decoro, y las buenas maneras no nos permiten decirlo aquí.) A, eso le llamaremos –tímidamente- “pérdida de memoria”.

Vamos a lo demás…

Ya que seguido de eso, viene la “oportunidad” de las cosas… (Por ejemplo: lo que, ahora mismo está ocurriendo con los “cambios de chaqueta” de no pocos “lideres” de unas personas que, de buena fe, y no solo eso, sino que –también como consecuencia de aquella perdida, de memoria- han olvidado: “el euro por receta”, los “recortes” en sanidad, cultura, obra pública  (toda la que no tuviera algo que ver con el 3%) inversiones desatadas en subvenciones a los “amigos” Etc. Etc. Etc. Para no reconocer algo que es diáfanamente claro, y es: como, después de obligar al presidente Puigdemont –que, en este sistema que tanto dicen amar y guardar (ja,ja,ja) es su  legítimo presidente lo han dejado solo! Y, ahora aprovechando esta oportunidad, y a cambio de dejar “colgados” a todas aquellas personas que salieron a la calle, en más de una ocasión, a defender un derecho –que es inalienable –se “han bajado los pantalones” eso si “por imperativo legal”, para “seguir luchando, por la libertad de su pueblo”. JA, JA, JA. (La razón por la que lo hacen, lo dejamos a la libre interpretación del lector…) Y, seguro que, aun sin querer, coincidimos con muchos de ellos. Y, claro, eso se llama –aquí y en todas partes – “oportunismo”. Solo que siendo, como es una “cuestión de todos”, lo lógico sería, la “opinión de todos”. Ah! Claro! Para eso están las elecciones! Ya. Y porque no le dejaron convocarlas –después de anunciarlas –al que era su legitimo Jefe? Se les olvido. Sin duda alguna… Oh, fragilidad de la memoria…!

Otros asuntos… (menores?)

Los  “amigos de los pobres”. Quiero decir los de “Podemos” (y conque oportunidad política verdad?) han presentado al Tribunal Constitucional –tela marinera –un recurso de inconstitucionalidad,  del articulo 155 de la constitución. Apa noi! Que decimos en Cataluña…

¿Cómo se puede pedir a un hijo, a cuyo “papá”, o “mamá”, le debe la vida, que renuncie a ser “hijo natural” suyo? Esto es llevarnos a la “engendración” –y perdón por esta aberración lingüística –de un asunto de, casi, casi, “naturaleza –equiparable- a la naturaleza divina”. Toma ya!

¿Y no será que, estando cerca las elecciones en Cataluña, hace falta –como “agua de Mayo”, y más aún con esta “sequía democrática” – “salir en la foto”? No vaya a ser que…, se pierdan votos, de esos que, parece, estar recuperando el PSC. Esto es, a vista de un observador “normalito” (un servidor de uds.) parece como o más probable. Pero, tranquilos, que esto no ha hecho más que empezar. Nos quedanunos quince días, antes, y otros tantos después, para ver que da de si el cotarro este, en que, unos y otros –y también nuestra irredenta ingenuidad – nos han metido.

Más cosas de la memoria… (Mirando atrás, sin ira…)

Ahora los del PSC, piden que Cataluña, cobre la totalidad de sus impuestos… Molt bé. Muy bien. Y se les ocurre ahora! Pregunta: con total ingenuidad (puestos a hablar de ella, y para “recuperar algo de esa memoria perdida). Porque no piden la restauración de los Fueros?  Porque, si no quieren ser llamados “montaraces carlistas”, no reclaman las “BASES DE MANRESA” (Cosa que siguió después de perdida la III Guerra que aquellos perdieron, y que no podían llamarse –por mor de la supervivencia- de otra manera – y que el ínclito “honorable Pujol” desestimó, y aun fue más lejos, por mor de su “sacrificio personal”, rechazando –en vez  de defender –el llamado “Estatuto de Sau” de 1932?) Y hablo de un partido “constitucionalista”, no de uno que, desde antiguo (1711 fecha de la batalla de Almansa, en una guerra de SUCESIÓN, no SECESIÓN) se puso cómo fin en el tiempo, la “independencia” de una parte de España, respecto al resto. Pero, como digo unas líneas más arriba, les “falla la memoria”, muy interesadamente, añado. (O, surge otra pregunta: no tienen ni puñetera idea del país done viven, y quieren gobernar?)

Sea como fuere, aquí estamos, los del siglo XXI, con una tarea –INGENTE –por hacer, para recuperar todo lo perdido, con toda nuestra voluntad, afán, amor a nuestra tierra, y con la mirada puesta en el porvenir.

Y que nos llamen, lo que les dé la gana…

 

                                                                                              Un fuerte abrazo.

                                                                                                                                Sisquet.

       (Amb el meu avi…) (Como mi abuelo…)

Desde mi rincón…

Para evitar su perdida –u olvido –de las cosas que son nuestras, y de todos, y también para si alguno de nuestros lectores (y gracias, muy sinceras a todos ellos), y porque nos toca, en su memoria, y porque es nuestro gusto, vamos a copiar aquí, unas “láminas” que –en su día, concretamente, cuando se dio  orden de retirar de los ayuntamientos, de sus balcones, las banderas del “Movimiento Nacional”,  entre las que se usaba –sin permiso nuestro, y con un afán de desvirtuar, y ocultar, la oposición que el Carlismo hizo a la “Jefatura del Estado, que duró mucho, mucho tiempo, y continúa aún hoy día . Visto lo cual, por parte de las Autoridades Carlistas se dieron instrucciones de recuperar, todas las que fueran posibles, del REQUETÉ. Cosa que se hizo con el fin de evitar vejaciones e insultos,  y se recogieron también algunos gravados, y dibujos que hemos querido traer aquí.

Son nuestros. Representan a nuestra gente. A  nuestros mártires. A los que dieron todo lo que se les pidió, en aras de un Compromiso. Son láminas de una “ida”. No de un retorno –muchos no volvieron –lo harán el día que, entre todos, lleguemos a la meta que ellos nos marcaron. Y, como a ellos, los que fueron antes…

Helos aquí….

In memoriam de todos ellos…, de todos.

                                   La redacción

Estrategia y táctica… (definición y aplicación)

¿Qué es una estrategia? Una estrategia se define como un conjunto de acciones aplicadas con el fin de desarrollar un plan previamente establecido para conseguir un objetivo (Arte, traza para dirigir un asunto. Real Academia)

 Definición de táctica.

Según la real academia de la lengua española, la táctica es el “Método o sistema para ejecutar o conseguir algo.”, es decir, la forma en que se va a desarrollar o ejecutar un algo para conseguir un fin, u objetivo.

Podemos ver cómo siendo – aparentemente – lo  mismo, y complementario, la una está supeditada a la otra, para conseguir el fin qué, la primera ha establecido, aun siendo, en su manifestación, al parecer, distintas.

Llevemos esto a la situación actual (en cualquiera de sus aspectos). Preferiblemente al aspecto social y político que nos ocupa, y nos ocupará, en los próximos días. Con un solo y único fin: Demostrar, y que sea claro y díáfano que nada se ha dejado al azar – el azar no existe y como todo obedece a un “Plan” previamente establecido, y adaptado al tiempo en que cada acción (o reacción) debe desarrollarse. Trataremos de que sea lo más ameno y fácil de entender, con algunos ejemplos.

Así, si tratamos de obtener un fin –el que sea –será necesario, en primer lugar, “marcar” ese fin necesario, de forma y manera, que sea “fácilmente” asumible. Una vez se ha conseguido esto –y no es necesario que todos los que han de participar en ello así lo entiendan –se trata de que: ese “fin necesario” sea “único e importante”, al menos más importante que otros, y se ”convierta” en una cosa, sin la cual no existe sino un “vacío”, que hay que llenar, para que, quien así lo siente, no pueda ya pensar –al menos no con tanta intensidad –como si ya lo hubiera alcanzado. Y, satisfacer esa necesidad –que se ha creado –sea el motivo principal de todo lo que, después, se le va a exigir. Que será, en cada momento, lo que diga que “táctica” se ha de utilizar para conseguirlo.

Así, si se trata de un “Objetivo político”, como suele ser en los tiempos que vivimos, será necesario involucrar en él a cuantas más personas mejor. Así, se tratará de un “fin colectivo” (o se le dará ese aspecto), que, motivando a cuantas más personas sea posible, haga que, cada una de ellas, se sienta como una parte más de ese “todo”. Y, a la vez, imprescindible para el conjunto. (NOTA.- Se usará, para ello, todo lo que sea necesario: los sentimientos –parte muy vulnerable –y, al mismo tiempo “interior” de cada persona, y por lo mismo difícil, en términos generales, de “comunicar”, si no es a otras personas con las que, de alguna manera, se identifica. Con el solo fin de alcanzar el fin previsto. Que, a partir de ese momento, se ha convertido en un “objetivo común”, o así se siente). Esto es, y forma parte, de la “táctica” a emplear. (INCISO.- Lenin, el “padre” del bolchevismo, de infausta memoria, dijo en una ocasión: “la mentira es un arma revolucionaria…” pretendiendo con ello “indicar un camino” –a la vez que una absoluta falta de escrúpulos a seguir a los que, como él, carecían de todo lo que no fuese su propia ambición). Esa táctica, hoy en día, y por mor de que, también el tiempo, y el devenir de los seres humanos, hace que esa acepción, guarde, en muchos casos –no en todos – aversión a esos “métodos”. Por lo que se hace necesario, cuando no imprescindible, un “cambio de táctica”. Y en eso estamos…

Así vemos como se han adaptado otros, de más difícil interceptación, como son –o pueden ser –con frecuencia, los sentimientos, hacia la propia tierra, la cultura, la necesaria diversidad entre los pueblos y las personas, de tal suerte que: cualquier sombra, o sin sombra, de atentar contra ella, suponga –al mirar de esas personas, convenientemente dirigidas –un atentado contra sí mismas. Pero  no están –no del todo – exentos de aquella máxima leninista. Se ha “edulcorado el sabor” pero, el fin, es el mismo: la consecución de un “objetivo”, que se hace sentir como “colectivo”.

Así bien esa “táctica” que, necesariamente, se ha de “adaptar” al inmediato ambiente en que se ha de desarrollar. (Y adquiere, de esta forma, una “elasticidad” y una “adaptación” que, y a veces ocurre, puede “sorprender” a los que son participes de ese movimiento). El que sea. Entra en acción, en ese momento el factor “sentimiento de victima”, o algo así, con el único fin de obtener una reacción, que previamente prevista y PLANIFICADA, conducirá, o al menos es eso lo que se pretende, a aquél fin que, también desde el principio se ha preparado como “objetivo final”. Obtenido esto, y merced a la oposición –también planificada y asumida –que, el contrario va a llevar a cabo, suscita, por ella misma, una “reacción en cadena”, en el tiempo, pero necesariamente unida a esta, que no dará, a cualquier “observador mediano” (léase: medio de comunicación) otra opción que continuar con la “desinformación” –que también se ha preparado, a pesar o no, de los que la practican, y los que la sufren –como si una “reacción preparada de antemano, sea “espontanea”. El resto, a la vista está.

Y así por el efecto “acción – reacción”, convenientemente medido y preparado, se alcanza, o intenta alcanzar, el objetivo propuesto desde el principio.

Únicamente les puede frenar, el “factor tiempo” (y otro más, en el desarrollo de la acción, a lo largo de ese tiempo: el cansancio de la gente). Deberán pues  para ello “radicalizar sus métodos” con el fin de mantener “calientes” los ánimos que, desde el principio, se ha ocupado de soliviantar. (Unos y otros).

Vemos, pues, como las estrategias de unos y otros –pareciendo contrarias –son complementarias. Aún en direcciones opuestas. Y de eso se trata. De formar un TODO, que, aparentando cambiar, ¡no cambia nunca! Y ese es, en realidad, el fin que se persigue. Pero con la prisas por alcanzar aquella “Arcadia feliz”, se oculta, o pretende ocultar, ese fin, que les es común.

Alguien habla de las dificultades que entraña un “cambio social”, en una sociedad que cambia a muchísima velocidad, en la que se crean “necesidades inmediatas” (con la excusa, o pretexto, de “estar al día”) y en la que son los mercados –sobre todo el “mercado financiero” – quienes marcan su “ley”, a través del consumismo desaforado, y de una ABSOLUTA FALTA DE ESCRÚPULOS,  hacia todo lo que son las personas, y por ende las sociedades, como no sea alcanzar el “éxito -que solo lo es hacia afuera- personal”, a costa de lo que sea? (De ahí la necesidad –que ellos tienen –y esto también es “estrategia”, de: crear “mitos”, “ídolos”, “triunfadores” o “victimas” (caso de políticos encarcelados) que duran lo que dura un invierno –o un verano –según la época). NO! Y vemos como: unos quieren “recuperar el fin perdido” –por la causa de que no tienen el poder suficiente para haber evitado su pérdida –caso de ER de Cataluña, y “socios”, y la necesidad, de sus contrarios, de “mantener el orden establecido”. Poniendo en “solfa”, otra vez, aquél “ideal lejano” –y casi perdido –pero ¡ay dolor! Queriendo ser, cada uno de ellos –por separado –el nuevo “salvador”. Es, este error, lo que denota, y hace visible, la fragilidad de la forma, en que quieren –en el caso de que, realmente así lo desearan – y el camino para alcanzarlo. Y, por tanto lo equivocado no solo de su “táctica–que no han sabido “adaptar” – sino también de su “estrategia”.

Y, quien tenga ojos que mire (y lo haga bien, por favor). Y, quien tenga oídos, que oiga (lo mismo).

Nosotros, ya estamos –por lo hartos que estamos, de oír, y ver, siempre lo mismo –les aseguramos que, en esta ocasión, ni vamos a mirar, ni vamos a oír, a nadie de esos “pregoneros” que hablan sin decir nada, y que enseñan lo que, otros, les mandan.

Un saludo cordial y sincero

La redacción.