Oh! casualidad…

(NOTA.- CASUALIDAD: Causa o fuerza a la que supuestamente se deben los hechos y circunstancias imprevistos, especialmente la coincidencia de dos sucesos).

Y así es cada vez que conviene -a los “poderes fácticos”- para, la mayoría de las veces, hacer como que, sus representantes -los “jefes del gobierno” de turno- “sufren” un “atentado”.

Hechemos mano de la memoria -o de las hemerotecas- Atentado sufrió (¡y salió indemne!) aquel tal Adolfito Aznar (NOTA.- Lo de Adolfito, con toda simpatía, o sin ella).

Atentado – avería – la sufrió, también Mariano Rajoy, cosa qué el helicóptero se “cayó” al suelo… Sin consecuencias… (G. a D.) (aunque eso de G. a D. ellos no lo dijeron)

Ahora, para no repetirlo -ya sería demasiada “casualidad”, un descontrolado “francotirador” utiliza el ¡wasshap!, para pedir ayuda para cometer un ¡magnicidio! y es “delatado” por la persona a la que se la pide, que, curiosamente, es una “enemiga política” -democráticamente hablando claro está- del “elemento a batir”…

Oh, casualidad!!!

(INCISO.- Seguramente, que muchos de esos “negros” -que así llaman, familiarmente, a los que escriben los discursos de los políticos- y otros “estrategas” de “gran inteligencia” -NOTA: algún día habrán de reciclarse verdad?- tendrían que ir pensando que: a lo peor, para ellos, los españolitos de “a pie”, no somos tan tontos como para creernos, al menos no todos, esas historias… De momento, ¡y menos mal! aún no les ha dado por hacer una “encuesta” sobre que pensamos de todas estas cosas… A lo mejor les iría bien hacerlas. Solo por mejorar, si son capaces, un poco su “estrategia”)

Y hablando de “casualidades”, estadísticas y “encuestas”, viene bien traer aquí, aquella frase de Mark Twain:

Hay tres clases de mentiras: las mentiras, la malditas mentiras y las estadísticas”

                                               (Samuel Langhorme Clemens. “Mark Twain”) (Escritor estadounidense)

Y así, tenemos también que: aquellos que podían cambiar eliminándola, la “Ley Hipotecaria” (a la sazón el PSOE de González y Rubalcaba, que fueron quienes la crearon -y luego los “peperos” mantuvieron- ahora la “modifican” para que ¡oh causalidad! se cumpla aquella “máxima dela película: “El Gatopardo” que tan magistralmente interpretara el genuino Burt Lancaster (q.e.p.d.) donde su personaje le dice al otro (el padre de la chica):

“…cambiarlo todo, para que nada cambie…”

Y, ahora, las “estadísticas”. Que  dan, sin “mayoría” una victoria -más o menos clara- del partido del gobierno de turno. (El que creó esta ley que ahora se “modifica”). Y los otros, los del PP, que se suman a la petición -casi olvidada de sus “herederos” (cría cuervos…) de acabar con los “aforamientos”. (Ya toca, si es que llegan a hacerlo, claro). Ah! y los que dicen que “si se puede” que tampoco solicitan la abolición de la ley. Porque será?

Y empiezan, otra vez, no vaya a ser que el pueblo, sencillo y llano, (el “pueblo llano” lo inventaron en el siglo XVIII, allá por el 1792, los revolucionarios franceses. Robespierre, Dantón y otros), se anime y luego llegue “tío Pedro” con las “rebajas”, y todo vuelva a ser como antes… “ para que nada cambie…” con los “globos sonda”, hablando de “cobrar por circular por las autovías…” hasta ahora, gratis. (Y pregunto con que dinero se han pagado, si no con el de todos?) Y esto, como lo del gas-oil de los coches, camiones etc, que esta demostrado que contamina menos -pero algún “espabilado de turno”, ya debe estar frotándose las manos, a cuenta de los beneficios del cambio- se va a quedar, seguramente, en el medio plazo, en eso: un “globo sonda”, a la caza de incautos. Oh! causalidad.

Tengamos calma, amigos que nos leéis. No corráis -los que podáis- a “cambiar de coche”, a cerrar la hipoteca, a pensar que estamos rodeados de “terroristas de tres en el duro…” (o en el euro que es lo mismo, aunque un  poco más caro), que todas esas “casualidades”, en el tiempo, y en las cosas, pasarán. Y vendrán otras, no lo dudéis. Y serán, mientras no aprendan a “vestir” las mentiras con un ropaje nuevo, a estas “coincidencias” que decíamos al principio.

un cordial, y sincero saludo

Los del Oriamendi.

Hablemos de libros…

Ese que uds. pueden ver en las fotografías, es un ejemplar que, nuestros amigos, de La Vendèe, nos han hecho llegar, con todo afecto y cariño, por nuestra lucha Legitmista, que es, en casi todo, parecida a la suya. Ellos hicieron cinco guerras, defendiendo a Dios y al Rey. (Empezaron 40 años antes que nosotros, y ahí siguen. En pie!) Decía  el cronista de la Convención -Bertrand Barère- en 1793, después de haber enviado allí a las llamadas “Columnas Infernales”, decía:

“Ciudadanos. Inexplicable. La Vendèe existe aún!  Amenaza todavía con ser un volcán peligroso…”

Después de haber masacrado a casi toda la población, con sus mejores tropas. El había planificado la destrucción de las partidas de paisanos, incendiado los pueblos, deportado a las mujeres y a los niños. Practicado la “tierra quemada”, y asesinado a pueblos enteros, decía:

“…ellos aun resisten. Inexplicable.”

La respuesta buscadla en las fotos adjuntas de la portada (Monsieur Henri) el más joven General vendeàno (24 años) unos de sus más conocidos mártires. Famoso por su forma de arengar a sus voluntarios:

“Si avanzo, seguidme.

Si caigo, vengadme.

Si retrocedo, matadme.”

Pero tampoco el único…

Leed en la otra fotografía adjunta. (la contraportada) lo que dijo el último de ellos en aquella primera epopeya:

“En este mundo que, ellos, dicen nuevo.

nosotros somos la juventud. Señores!

La juventud de la Fidelidad. La juventud de Dios.”

Charette

Un gran libro. Una hermosa epopeya, que continúa… Igual que ellos. Nosotros!

Oriamendi

Crónica -breve- de una jornada Histórica…

En la Villa de Madrid, a la sazón capital del Reino, se celebró el pasado día 4, la Festividad de San Carlos Borromeo, un encuentro de los representantes -no todos- del Pueblo Carlista.

Los actos estuvieron presididos, por S.A.R. D. Carlos Javier de Borbón-Parma, Duque de Madrid. Acompañado de S.A. la princesa Mª Teresa, su tía, y su hermano S.A.R. D. Jaime de Borbón-Parma, Duque de San Jaime. (Ver fotos). No nos hemos de extender mucho en esta crónica. Si decir que el parlamento de D. Carlos (para los carlistas es: D. Carlos), fue un modelo de ecuanimidad. De respeto a todas las personas, carlistas o no, que, honradamente, luchan cada día -desde su lugar en la sociedad- por arreglar tanto  desasosiego, y combatir tanta mentira (vestida de verdad), sin que por ello hayan de ser todos de la misma opinión…

En un momento de su parlamento, D. Carlos dijo: “…el carlismo no es propiedad de los carlistas…”, “… es una doctrina política en la que caben todas las ideas que se defienden honradamente, respetando la libertad personal de cada uno…”. Esto que puede “escandalizar” a alguno, no es tal su naturaleza. Pues tratándose de una “sociedad abierta”, como debe ser cualquier sociedad de personas, y pueblos, no podemos “estigmatizar” a quién no piensa como nosotros. Eso quedó muy claro a todos los que estábamos allí. (Y a todos nuestros lectores, esperamos que también…)

Sigue pues el Carlismo, y los carlistas, defendiendo lo que siempre ha sido su afán y su Compromiso: La Libertad de todos los pueblos, y, desde ella, en una Federación de Todos, “inter pares” (entre iguales) alcanzar cotas de bienestar, de progreso, de mejoras sociales, y de auténtica democracia, dentro de este “Reino de Reinos” que llamamos España. Lejos del centralismo absolutista, del “uniformismo del todos iguales”. Cada uno con su particular forma de ser, y, dentro de su ámbito territorial, aquello que sus ciudadanos deseen y piensen que es mejor. Sin abstracciones demagógicas, y falsas promesas. Sin hipotecas “a cuenta de…” que nunca llevan a un final concreto, pues no tienen final.

La realidad, concreta y verdadera es la que es. La de todos los días. Aquella que nos hace mejores, si somos capaces de ello. No la entelequia que a nada conduce, si no al desasosiego, al cansancio -y de él el “pasotismo- de tantos y tantos…

El pasado domingo en Madrid, la Real Familia, nuestra Familia, ratificó el Compromiso. El Pacto Dinastía-Pueblo, que nos ha llevado al hoy. Y del hoy al mañana, en la confianza que, el esfuerzo de todos, dará -a no tardar- el fruto que tantos y tantos, con su entrega, con su Compromiso, habrán hecho posible.

Yo, estuve allí.

Sulpicio Motilla Olmo

Director

El “SÍ” de Rudyard Kipling

Si la obra de tu vida puedes ver destrozada, y sin decir palabra volverla a comenzar.

O perder en un día la ganancia de cientos, sin un gesto ni un suspiro.

Si puedes ser amante, sin estar loco de amor.

Si consigues ser fuerte, sin dejar de ser tierno, y sintiéndote odiado, sin odiar a tu vez luchar y defenderte.

Si puedes soportar que falseen tus palabras, los pícaros, para así excitar a los tontos, y oir como sus lenguas falaces te calumnian sin que tu mismo mientas.

Si puedes ser digno aunque seas popular. Si puedes ser pueblo y dar consejo a Reyes, y a todos tus amigos amas como a un hermano, sin que ninguno te absorba.

Si sabes meditar, observar, conocer, sin ser destructor o escéptico. Soñar más no dejar que el sueño te domine. Pensar sin ser solo un pensador.

Si puedes ser severo , sin llegar a la cólera. Si puedes ser audaz, sin pecar de imprudente. Si consigues ser bueno y si logras ser sabio, sin llegar a moral y pedante…

Si alcanzas el triunfo después de la derrota, y acoges de igual forma a esas dos mentiras.

Si puedes conservar tu valor, tu cabeza, cuando la pierden otros…

ENTONCES, los Reyes, los Dioses, la Suerte y la Victoria, serán ya para siempre tus sumisos esclavos…

Y lo que más vale, que la Gloria y los Reyes, serás HOMBRE, hijo mío…

Rudyard Kipling

(Una lección que muchos necesitan….)

PROCLAMA

De lo que se anunció, y dijo en la sagrada montaña de Montserrat el año 1976, y que se repite, y está presente, en cada cabeza, en cada corazón, carlista…

“Nosotros, los carlistas, JURAMOS, porque somos los defensores de la Legitimidad,

porqué nos lo prohibieron nuestros Reyes, porque nos lo ordenó D. Alfonso Carlos I,

JURAMOS, que NO ACATAREMOS ¡NUNCA!,  a ningún descendiente de Isabel II, ni de Alfonso XII.”

La respuesta, de TODOS los allí, presentes: ¡SI JURAMOS!

el eco de aquellas voces aún resuena, en aquellos montes, en aquellos rincones, igual que en otro tiempo se escuchó también, el tambor del Bruch…

Y nosotros, los que seguimos el eco de aquél grito, seguimos estando, y estaremos, CUMPLIENDO, SIEMPRE, con ese COMPROMISO. Y SIEMPRE, quiere decir:

SIEMPRE.

NOTA.- A cuenta de lo que se esta comentando, y aún preparando, en ese “repuesto” que le andan buscando a Felipe (llamado VI)

Los del Oriamendi

“El sueño europeo…”

“El sueño europeo…”

¿Les parece que hablemos -someramente al menos- de eso que, un día se llamó: “El sueño europeo.?” (Tratado de Roma, y otras coas parecidas…)

Después de un siglo, o casi, de guerras (frías y calientes) se “hizo la luz” en algunas cabezas… (Tal vez escarmentadas, y ya era hora!) de que, Europa debía de “andar junta”, casi como un solo país…

Y se inventaron, y lo pusieron en práctica -al segundo intento- el “tratado de Maastrich”…

Y lo primero (que fue segundo) se inventaron el “euro”. (El “ecu” que quería ser lo mismo, no funcionó). Y fue bien acogido, con más que algún sacrificio por parte de muchos, pero ahí está. Y ya estamos acostumbrados a ello, aunque nos costó un poco, (y ahora somos un poquito más pobres, pero ya estamos .-casi- acostumbrados). Y vamos, los que pueden, por este continente, ya, casi, como si fuera nuestra misma casa. (Eso es  de lo que se trataba, decían). Hasta aquí “casi bien”.

Pero aquél sueño que se nos ofrecía, no se  le ve por ningún lado. Ahora empezamos a ver que: esa “cesión -necesaria – de soberanía” para que todos, dentro de unos limites, seamos, en lo posible “iguales”, queda aún muy lejos… Acaso demasiado. Y que, de momento, los que mandan -y en eso tienen mucho que ver los gobiernos “nacionales”- no están por la labor. Pues no se ha creado -no del todo- ese “espíritu europeo”, que se precisa para que todo sea así. Y es únicamente, por la cuestión económica. Pues no se ha hecho una “Europa de pueblos”, sino una “Comunión de capitales”, de manera que los países más ricos -o más estables, políticamente hablando- son los “dueños del pastel”. Y son los que gobiernan, nos guste o no, al resto de “socios comunitarios”. (El nacionalismo inglés, desde toda su historia como nación, y que aún estando en la UE, ha mantenido su propia moneda, y ahora se quiere marchar, única y exclusivamente por no perder su -casi exclusivísima- presencia mundial, es un ejemplo de ello). Pero, cuando llega que “no cuadren los números…” y surgen los problemas entre las naciones (refugiados etc.) se ve que: ese sueño queda aún muy -acaso demasiado- lejos. Y que ese “espíritu europeo” todavía mas…

Pues cuando un país, una nación, como España, tiene dentro de si misma, gentes que en vez de ayudar, “arrimar el hombro”, se dedican a boicotear -que no otra cosa están haciendo los del PP en Bruselas- no se puede tampoco avanzar en ningún sentido. Y así tenemos que: tapándose con la bandera -que es de todos- se arrogan a si mismos, una representación que no tienen. Y por eso, y para eso -es decir: para si mismos– no quieren saber nada de cambiar la constitución, o cosa parecida. Y esos mismos “compañeros de viaje”, que ahora los están dejando solos frente a los presupuestos del gobierno (Cs.) más adelante, (en cuanto haya unas elecciones) los pondrán a “caer de un burro…”, por la misma ambición -porque es la misma para todos ellos- también les afecta. Y la comparten.

Por eso no “crece” Europa en el sentir, y en el corazón de sus gentes. De sus pueblos. Pues unos a otros -y casi siempre por un mero interés económico, de los “grandes”- se “hacen la pascua”, con las empresas que vienen y van, según sus intereses, “legales” en una “sociedad de mercaderes”  y no en un conjunto de pueblos, unidos, si más no, por un ideal común.

El “sueño europeo” queda aún a “años luz” de estas tinieblas….

Despertemos….

Los del Oriamendi

“El Signo de los tiempos…”

(Nota.- Escribía A. de Sant Exúpery -el autor de “El Pequeño Príncipe”- en su libro: “Carta al General X”. decía que… “ya no existe la fidelidad…” “Fidelidad… a qué? se preguntaba. Si se cambia de mujer, de partido de bando, con la misma facilidad que se cambia de coche, de caballo, o de frigorífico… Si la Fidelidad ya no se valora, para que sirve entonces…” O algo parecido, pues hablo de memoria, y, esta, a veces no es todo lo exacta que uno quisiera… (pido perdón por ello.)

Pues, acorde con los tiempos, ahora estos de “hoy mismo”, vemos como esa “sentencia” de Sant Exùpery, esta a la “orden del día”. (Caso reciente, y lo que te rondaré, de la “ex” de tantas cosas Sra. Cospedal).  como sus “amigos” -hace ya algún tiempo, con ocasión del asunto “Cifuentes”, hablábamos aquí del “fuego amigo”, lo recuerdan?- y de como los “amigos” resulta que no lo son tanto, cuando se trata de “salvar”, no solamente el pellejo propio, sino de aquella organización a la que se pertenece, “crucificando” -y perdón- al hasta ese momento, compañero, amigo, etc. etc. Ahora le ha “tocado” a la Sra. Cospedal. Aquella de los “despidos en diferido” y otras “lindezas”. Acorde pues con los tiempos, su “jefe actual”, la deja en el “desolladero publico” -si así podemos llamar a la prensa- para salvar, si es que se puede, a los restos de su organización. Llamada Partido Popular.  Fiel… a quién?

Pero, no solamente esto es propio -que sería menos grave- de este partido. Este es el que, ahora “salta a la vista”, tras la infructuosa -de momento- acción contra la ministra de Justicia, por algo parecido (o un poco menos). Pero resulta ser, se entere, o no, la “opinión pública” que este es el “modus operandi”, de la inmensa mayoría de ellos.

Y hagamos una salvedad. O distinción necesaria…

Una cosa es el sacrificio personal, LIBREMENTE aceptado, en pos de una Causa, en la que se cree, por la que se lucha voluntariamente, y otra completamente distinta si no OPUESTA, lo que, la mayoría de los partidos políticos, hacen con aquellos que ya no les sirven, o les pueden PERJUDICAR de algún modo. Claro que, los “servicios prestados”, ya han sido convenientemente REMIUNERADOS -a costa de quien sea, normalmente el erario público- para que en su “dorado exilio” no pasen hambre, ni necesidad alguna. Verdad? Y esto, a mi personalmente, me duele -aunque me duela- bastante menos que:

La falta de moral. La desvergüenza. El poco respeto que se tiene a las personas. Etc etc etc.

Aquí se puede aplicar -cada uno “per se”- y solo, tan solo, para estar “prevenido” contra esta “moda”, este “signo de los tiempos” aquello que dicen los libros:

 

“Quien es el peor enemigo? Aquél con cuya deserción se haría imposible el partido. es

decir: el mejor partidario…”

Pregunten a la Sra Cospedal, o al Sr. Casado, sobre este “signo de los tiempos”…

 

Un cordial saludo

Los del Oriamendi

El negocio de las armas… (o “marear la perdiz”…)

(Marear la perdiz. Significa hacer perder intencionadamente el tiempo en rodeos, circunloquios  o dilaciones que retrasen u obstaculicen la resolución de un problema, como mera táctica dilatoria.)

No seremos nosotros (al menos no quien esto firma) de esos que utilizan de ese “método” -antes llamado: “panem et circem” (“pan y circo” que decían los antiguos romanos) para eso mismo que decimos más arriba.

“Posem el peus a terra…” (“pongamos los pies en el suelo…”, dice el aforismo catalán). Y en cuestión de negocios, no hay que ir muy lejos. Pues son ellos, los catalanes, los que, desde la “Casa de Contratación” en Sevilla, allá por siglo XV, y aun antes por el Mediterráneo, ya comerciaban con casi todos los países conocidos. Y los negocios, según el Real Diccionario de la Lengua es: Ocupación, actividad o trabajo que se realiza para obtener un beneficio, especialmente el que consiste en realizar operaciones comerciales, comprando y vendiendo mercancías o servicios. Y así las cosas…

¿A que viene ahora ese “rasgarse las vestiduras” -de unos y otros- cuando desde todos los siglos, unas naciones han comerciado con otras, con los productos fabricados en ellas, cobrando en dineros, o en otros productos, que la que vende, no tiene en su propio suelo?

¿A que viene ahora, si esa ha sido la forma de comerciar, de “hacer negocios”, unos libremente, o sujetos a las “leyes del mercado”, y otros de otra forma que no hace falta nombrar por conocidas, o “intuidas” que son?

¿Quién proporciona las armas, no a un País determinado, sino a unos llamados “señores de la Guerra”, a cambio de que nadie se entrometa, en esas “minas de diamantes” que se obtienen en el continente africano, y que causan miles y miles de muertos entre sus mismos habitantes?  O dramas humanitarios que salpican cada día, las pantallas y las retinas de los televidentes. Quién?

Y si no es un país -como el nuestro por ejemplo- es que acaso, otro cualquiera, no vendrá a “cubrir ese hueco”?

Miremos un poco desde más arriba…

La Sra Merkel, tan preocupada ella por los “Derechos Humanos”, si no fuera por el Compromiso adquirido después de la II Guerra Mundial, y porque no tiene la dependencia energética que tienen otros, haría lo mismo que hace, y dice que quiere que hagan, los demás “socios” de la UE?

(Busquen en la memoria, cuando allá por los años 70 -del siglo pasado- cuando la famosa “crisis del petróleo, el Canciller alemán (SCHMITD creo que se llamaba), después de un “tira y afloja” con el “plenipotenciario” Jeque del Petróleo -de ¡Arabia Saudí!- sin llegar a ningún acuerdo, y después de haber hecho restricciones en la circulación de vehículos en Alemania -los días impares circulaban los vehículos de matricula impar, y los pares, los de par- amenazó a ese país con: “…desempolvar la fórmula de la “gasolina sintética”… Se acabó la “crisis”).

Ahora nos vienen “llamando al sentido humanitario”, como si fuera tan sencillo -además de una absoluta intromisión en la política de un país soberano- mediante la “coacción humanitaria” del fin a que se dedican según que productos.

Vendrá, la Sra Merkel, o los “socios europeos”, a arreglar los desarreglos de nuestros astilleros?

No vengan con “cantos de sirena”, por más bien que suenen…

No nos vengan “mareando la perdiz”, cuando los verdaderos motivos, comerciales, de negocio, o de coas más profundas aún, como es la “geopolítica” de bloques, o de dominio mundial, a través de los productos que cada uno fabrica, a costa de otros, usando el tema “humanitario”, como excusa, como “elemento disuasorio”, para poner, en la “opinión pública” un sentimiento, y una decisión -o una “presión social”- que, a la corta, más que a la larga, seremos -siempre los mismos- los que “paguemos el pato”. Perdón! La perdiz.

Solo es una “reflexión en voz alta…”

Un cordial saludo

Sulpicio  Motilla Olmo

Director