“Apuntes sobre el “procès” (de algunos catalanes…)”

Comencemos por definir lo que es un “proceso” (en catalán “procès”). Dice así el Diccionario de la Real Academia de la Lengua:

  1. Conjunto de fases sucesivas de un fenómeno o hecho complejo.
  2. Procesamiento o conjunto de operaciones a que se somete una cosa para elaborarla o transformarla.

Estamos pues, así, ante una sucesión de hechos que dirigidos a un fin, del que no todos los habitantes de Cataluña, forman, o desean, formar parte y que, de momento, lo único que están trayendo a todos los que en ella habitamos -a los demás de otras regiones, al menos les sorprende que, ni unos ni otros, o sea los favorables a esa idea, y los opositores a ella, se pongan de acuerdo- o al menos se sienten alrededor de una mesa, o en unos confortables sofás, -siquiera para la fotografía- a hablar de todas las cosas que, a unos y otros, pueda ayudar a llegar a un acuerdo.

Y, como ya viene siendo costumbre desde Fernando VII (el rey más felón, traidor a su pueblo, y elemento indefinible, y causante directo de todos, o casi, los males que aquejan a nuestra Patria desde principios del siglo XIX) y que, desde entonces, enfrentan a unos españoles con otros, con la sola razón del individualismo nacionalista (fruto él de un egolatrismo (*) personalista, llevado a limites de pueblos y naciones -de nacidos- hasta entonces, hermanos. Y, ahora, pretendidamente, contrarios, si no enemigos.

(*Valoración excesiva de uno mismo. Y también: parte parcialmente consciente de la personalidad humana que controla la motilidad y media entre los instintos del ello, los ideales del superego y la realidad del mundo exterior. Freud).

Volvamos al “hoy”…

Cuando aquél famoso filósofo enunció su teoría: “No hay mejor forma de dañar a una causa, que defenderla con malos argumentos…” (F.N.) No podía imaginar que su razonamiento, no iba a servir  PARA NADA. (Ejplo. el muy “honorable” (?) presidente de la Generalitat Torrá. (Nos abstenemos de llamarle “sr.” por razones obvias, además del contenido concreto de esa palabra). Que cambia de discurso, según le vaya conviniendo al “procès”. (Y surge la pregunta: ¿No será que está pensando en su próxima jubilación, con una paga vitalicia, más que sustanciosa? Solo es una pregunta…)

Y estamos viendo como, según vayan las fases del “procés” cambia de discurso. O sea, como decía un buen amigo de hace años atrás: “según el cuadro…, la función” verdadero crisol este de los refranes. Mejor dicho de: la sabiduría popular.

Y ahora, otra vez todos, a por lo suyo -lo de ellos- sin más diferencia que la propiedad del bolsillo -o del propietario receptor del producto- a que se destinará pero que no será EN MODO ALGUNO, el sufrido pueblo español (andaluz. castellano, catalán, valenciano, extremeño o gallego, si no “alguien de la cuerda”. Y todos esos sufridos ciudadanos que se agolpan en los aeropuertos, estaciones de tren, o carreteras, a esos… Pues nada. Que tengan paciencia,  sigan creyendo que, este “procés” (y algunos otros), son una muestra más de una “democracia madura”, consistente, y casi, casi, “maravillosa”.

No es la nuestra, no lo es, una “critica fácil” que viene bien para llenar “telediarios” y “paginas de opinión”. Es el HARTAZGO, la llegada del LÍMITE, de la paciencia, y el NO ENTENDER, a no ser que, mirando un poco atrás, pero no mucho, veamos cono este “proceso”, muy bien orquestado y dirigido, desde la Internacional Socialista, con Felipe González a la cabeza, y continuada por Aznar -el de las Azores- y sus siguientes “colegas” de “distintos colores” pero los mismos fines, nos están llevando a un desastre anunciado.

Y este “procès” no es otra cosa, porque no lo es, sino aquel viejo adagio del “divide y vencerás…” que ya decían los antiguos romanos.

Hay que hacer añicos a España.  Por eso no conviene recordar su DIVERSIDAD, su RIQUEZA DE PUEBLOS, Y COSTUMBRES, aquella UNIDAD de siglos, Hay que enfrentar a los que siendo iguales, parecen distintos.  Por eso, olvidando el respeto que nos hizo fuertes, A TODOS JUNTOS, en una UNIÓN que alentó SIGLOS, que creó NACIONES, lejos de ese RESPETO, que, desde los primeros síntomas de división, los carlistas opusieron, defendiendo un sistema de FEDERACION, hay que inventar “procesos” que ni ellos mismos saben a donde conducen, pero que sirven, desde uno y otro lado, para dividir en vez de juntar. Para crear odios en vez de HERMANAR. y MENTIR y ENGAÑAR, alentando EGOISMOS y personalismos, inicuos, dependientes únicamente del provecho de unos pocos, a los que, a los incautos, y también a algunos de buena fe, prometen “paraísos” que nunca han existido -ni podrán existir- porque, ni la propia naturaleza humana, sería capaz de vivir en ellos.

Pero, todos los “procesos”, empiezan y terminan. Este, ahora de moda, le ocurrirá lo mismo. Solo nos preocupa el precio que, si nos descuidamos, habremos de pagar por el.

 

Un cordial y sincero saludo

 

Los del Oriamendi

¿Porque no dejáis -en paz-a los muertos…?

¿Porque no dejáis -en paz-a los muertos…?

A todos los que cayeron, de uno y otro bando, hace ya casi noventa años…

¿Será que sois incapaces de buscar –entre todos- la paz entre los vivos?

(INCIS0.- Para decir que hablo a TODOS, los de uno y otro bando. A TODOS, unos por un Ideal. Otros por desear, cada uno a su manera, y según sus creencias, lo que pensaban era mejor para la Patria común. Pues todos eran PUEBLO. Y todos, o casi todos, fueron, a su vez utilizados -según nos muestra la Historia- por los de siempre. Es decir: por aquellos que solo cuidaban de sacar provecho personal de la circunstancia en la que se hallaban entonces, y ahora exactamente igual. A esos me dirijo, y no utilizo el “Ud.” porque ninguno de ellos merece mi respeto).

Se dijo, cuando la “transición” que: los españoles éramos un “modelo de como deben hacerse las cosas…”. De sobras sabían, los que eso decían -salvo algunos ilusos, de “buena fe” y personas que tenían también ilusión en aquellas promesas- y eso nadie lo duda, que “aquellas aguas traerían estos lodos…” Pues aquí estamos.

Los unos con la bandera de la “justicia para todos”. Los otros, con la “memoria histórica” de reciente creación ¿Verdad Sr. Zapatero? y para más “inri” con su “alianza de civilizaciones”. Todos embarcados en un eterno -o que quieren eterno- problema de convivencia que habremos de pagar, otra vez, entre todos, o lo que es peor siempre los mismos. Pensando como piense cada uno “per se”. Pero de eso, de esa convivencia de siglos, NADIE HABLA. Porque a nadie, de los que les interesa el “estado actual” (¿de que iban a vivir entonces todos esos “profetas de la libertad”? se llamen P.P. Cs. PSOE, o Juntos por Cataluña -y los otros catalanes ¿que?-Pero “hay que ponerse la venda antes de la pedrada…” no vaya a ser que sea gorda, y venga con fuerza…

Y así, entre unos y otros, no dejando a la Historia descansar, y procurar -ya que no olvidar- si al menos lograr que no se repita, porque las guerras son MALAS, incluso para quién las gana, estamos viendo como esos colaboradores necesarios -los medios de difusión- obedientes ellos a quien más les paga, o a quién les paga, si es que eso les reporta, en unos casos audiencia -y con ella beneficios- en otros, notoriedad, y en todos, o casi olvidando que: lo bueno de cada día que nace, cuando llega la albada, es: otra oportunidad, para hacer mejor las cosas…

Hay que agitar la “viejas heridas”, la desconfianza entre los iguales, las envidias de los que son mejores, sin tener en cuenta la valía personal de cada uno. Lo útil que, cada uno es a los demás, desde el puesto que ocupa- si lo hace con lealtad y sinceridad, y nobleza de miras- en la sociedad. No. Pues NO. hay que mirar hacia atrás constantemente, no vaya ser que se olvide, y sepamos TODOS, aprender de los errores pasados. Un escritor de reconocida valía. Actualmente miembro de la Real Academia de la Lengua (hablo de Arturo Pérez Reverte) dice, al principio de uno de sus libros…

 

hay pueblos, y gentes cuyo único futuro son sus recuerdos…”

 

Ese es el principio, según entiendo yo, del fin de todas las cosas. La negación del futuro, primero del propio individuo. Luego, pero no muy lejos en el tiempo, lo que es peor: de la propia sociedad en que se halla. Pero decir eso, donde la gente, las personas, los pueblos, puedan escucharlo NO ES POLITICAMENTE CORRECTO. Y ese es el verdadero problema que ellos, los otros, todos lo que no son pueblo, ni gentes preocupadas por el futuro de sus hijos y de sus nietos (o de los hijos de sus vecinos, de los que pasan hambre y sed de justicia, ni de aquellos que viven -o malviven- en otros países.  Esos, digo, que avisan a los de las ONGs. de por donde van a ir las pateras, para que los recojan y así ellos poder cobrar su “parte del león” -sin ser leones , sino hienas– A esos les importa un bledo, y aún menos, antes bien les ayuda todo este “sistema de recuerdos”, hecho costumbre, que dice el novelista.

Otro pensador. Vilipendiado por -según dicen-ser el “ideólogo” de lo que fuera cuarenta años mas tarde, el “Nacinalsocialismo” (O sea el sistema nazi) y NADA MÁS FALSO QUE ESA MISMA ACEPCIÓN. Hablo del filósofo  Fiedrich Niestzche ya lo escribió a finales del siglo XIX…

 

“Más respeto para los hombres capaces, y ¡abajo todos los partidos!

 

(La Gaya Ciencia)

 

Repito el principio: “Dejad que descansen en PAZ a los muertos… Y que esta, la de aquí sea un motivo de orgullo, de alegría compartida por TODOS, y sea esa la meta a conseguir.

Pero tengo la sensación, amigos lectores, que no estoy escribiendo -y eso me causa pesar- para todos los que leen esta humilde pagina.

Un cordial saludo

 

Sulpicio Motilla Olmo

Director