8 de Mayo “El Día de la Madre…»

 

(NOTA de la Redacción: Como si las madres tuvieran “un día” en concreto…)

No es el “Día de la Madre”, ni el “mes de María” -que cuando en España, aún se celebraba esa fecha, tal era el mes de Mayo :“El mes de María” (en recuerdo de la Sta. Madre de Jesús, y de todos nosotros en la advocación cristiana, al parecer ya casi perdida…). El “Día de la madre” son todos los días. Por eso vamos a publicar aquí, una pequeña nota que ha llegado a nuestra redacción. Sobran las palabras…

“Aquel día, él se retrasó, y, ella, empezó a preocuparse…

total solo había ido a buscar el pan, y a hacer la compra…

 

Salió en su busca… Lo encontró en la esquina con la bolsa del

pan y la lista de la compra, que no había hecho, y con los ojos

arrasados en llanto…¡No sabía regresar!

 

Los médicos le habían dicho que esto pasaría (alzehimer). Desde

aquel día, ella sale con él a dar largos paseos, cada vez más cortos…

 

Ahora, él, ya no le habla y casi ni la conoce… solo la mira fijamente.

Y ella, saca de su amor de ayer, la fuerza necesaria para el día de hoy.

 

Y así, todos los días…

 

Pongamos que hablo de mi Madre.

 

                                 Muchas Gracias Sr. Director

 

Pero importa mucho “la recuperación económica”, y  hay que consumir. Y lo demás…, lo demás, pues ya se verá. Por eso no es un “día”, ni un “mes”, el “Día de la Madre” son TODOS LOS DÍAS.

 

Muchas gracias a nuestro lector, que nos ha enviado esa breve nota. Ahora veremos, si, en algún momento de cualquier día, se hace verdad aquél mandato:

 

“Honrarás a tu padre y a tu Madre…”

 

No por nada. Solo por el Bien de Todos.

 

Afectuosamente: Los del Oriamendi.

“El efecto “boomerang”, en España»

 

 

Es, de todos conocido, que ese instrumento, lo usaban los antiguos pobladores de Australia, para cazar. Su efecto es que: retorna al punto de partida, después de abatir su presa, generalmente aves, que servían de alimento a sus cazadores. Es decir, abatían, o derribaban la presa y tornaban a quien la había lanzado. El efecto era el beneficio que esto reportaba.

Y esto viene a cuento con lo que los medios de difusión andan explicando a todas horas del día: el “atentado postal” a unos cuantos “personajes públicos”. (Da risa cuando se observa, en lo que nos cuentan, de como se ha llevado -o pretendido- ese “acto terrorista”). Sin pensar -o pensando- que el pueblo español, todavía, está en “mantillas”. La simple forma de hacer el “envío” nos cuenta de su “flojedad intelectual”. Y, sin entrar en buscar a sus autores, cosa que no es de nuestra competencia, si que queremos hacer pública nuestra opinión al respecto, y que se aleja bastante (cuando no se opone) a la “versión política” de los hechos.

Lenin, ya saben aquél famoso teórico comunista decía: “… la mentira es también un arma revolucionaria…” y, algunos de sus “alumnos” de hoy en día, parece que eso lo tienen bien aprendido. Y luego esta lo que los “teóricos de la estrategia” llaman, o llamamos, el “efecto boomerang”, en este pequeño “apunte”. Veamos:

Así, el cazador (res) se convierte (n) en “pieza a cobrar”, y el “tirador (es)” -que según pensamos (acaso muchos) se aúnan en la misma persona- Es decir: el mismo, se convierte en el beneficiario del “efecto”. En este caso, haciendo que el “malo”, o los “malos”, sean los otros.  La burda concepción del acto en si, y la misma realización del acto, hace ver -sin ser un “lince”- que algo falla ahí. Pero, siguiendo la teoría leninista, “…puede ser un arma…”, y, en ese caso no habría que buscar más allá. (NOTA.- Y no ponemos en duda, ni lo haremos, el trabajo de los investigadores, a los que deseamos,  por el bien de todos, el mayor éxito en sus trabajos.) Pero si anotamos, y lo decimos, que “algo falla” en todo este asunto. Y, nos preguntamos: ¿A quién beneficia el rechazo de este tipo de cosas? ¿A quién perjudica? Porque, ese es, tal vez, el verdadero motivo, del mismo. Los “materiales empleados”, la “forma de hacerlo” y otras variantes, dejan, cuando menos, la duda razonable, de su autoría. Y de eso, si alguna vez se sabe, serán ya pasadas las elecciones, o quizás, y sin quizás, un largo periodo de tiempo.

Nosotros, creemos que es nuestro deber. “no comulgar con ruedas de molino…” Y plantear una duda razonable -forma esta jurídica de plena vigencia y legitimidad- sobre los intereses de unos y otros. Y llamar la atención de nuestros lectores, sobre este punto.

Y, como dice el refrán: “que cada palo aguante su vela…” Y que no nos vengan, quienes sean, con esa historias de “…que ponen en peligro la democracia…” esta “democracia”, francamente mejorable, no se pone en peligro por acciones como esta. Pero, si se crea un “efecto” que tiene otra misión:  alterar en favor de algunos, los resultados de unas inciertas -para otros- elecciones.

Este “Cuatro de mayo” (afortunadamente) no será como aquél “Dos” que nos habla la historia, en aquél, el enemigo era común, y extranjero. En este, el “enemigo” esta dentro. Y viste, según podemos ver, colores diferentes…

Que, los llamados a votar, sean conscientes de lo que se juegan. Que obren en recta conciencia, y que lo hagan sin temor alguno.

Ese es nuestro deseo, por el Bien de Todos.

 

Sinceramente

Los del Oriamendi.