De las “libertades institucionales” (y de las otras…)

Permítasenos, antes de seguir con el tema anunciado, que:

La Libertad. Amigo Sancho, es el DON más preciado, que a los hombres dieron los Cielos. Con ella no pueden compararse los tesoros que la mar encierra, ni la tierra encubre. Por la Libertad, así como por la Honra se puede, y debe, aventurar la vida…”

                                                                               (D. Quijote de la Mancha)

Vengamos al “ahora mismo”. Es decir a lo que ayer, a propuesta de un determinado grupo político, se aprobó en el Parlamento de Cataluña (antes llamado el “Consell de Cent”, por ser este el numero de representantes de los habitantes de Cataluña). Y no somos nosotros los “corifeos” de grupo alguno, sea cual sea. Pero si que nos arrogamos -doscientos años de lucha nos avalan en esta afirmación- la obligación de: siendo fieles a la Verdad, defender, seguir defendiendo, ese “Don” que habla D. Quijote a su escudero…

Dicho esto…

Nadie, y nadie es NADIE, puede acallar la voz de un pueblo, en su LEGÍTIMO DERECHO, de acatar, o reprobar, Aquello que fuere en contra de sus mismas leyes. De sus costumbres, de su LIBERTAD, De ese “Don” que nos habla el sabio. Más, si tenemos en cuenta la Historia, y como -quien ocupa, hoy, el Trono de San Hermenegildo- obra. Enfrentando unos contra otros. En aras de una “legalidad” más que dudosa, y de la cual muchos de nosotros, no estuvimos, ni estamos, de acuerdo. Y de la que, por los intereses, no de todos, sino de unos cuantos “próceres” (que, en su momento, es decir cuando les convenga, cambiarán de nuevo. Exactamente igual que hicieron el siglo XIX, y no tan lejos, en el XX -ya pasado, y parece que fue ayer- cuando en aquella “democracia orgánica” del que entonces era “Jefe del Estado”, en un “referéndum” -libre por la parte aquella que “no suena”- se aprobó la sucesión a la “Jefatura del Estado” dejando al padre -hoy llamado “emérito”- de el actual ocupante) que, según les convenga a sus intereses, o a los de “sus” amigos…

Ese día, en que, al siguiente, ya se anuncian denuncias a la contra, por parte de los de siempre, lo que está, meridianamente claro,  es que es: un NUEVO ATENTADO,  contra esa LIBERTAD de TODOS.  Y en eso no estamos, ni estaremos NUNCA, de acuerdo.

Un sistema político, el que sea, ha de contar con la anuencia, o por lo menos con la complicidad, y el acatamiento voluntario de aquellos sobre los que se pone… Dice el buen rey Alfonso X, llamado “el sabio”, en la proclamación del “Fuero de Cuenca” (allá por el año 1260) en su “preámbulo”:

“… porque se fizo, con el consejo de homes buenos e sabios, e con agrado de aquellos sobre los que se puso…”

No somos unos “benditos”, “bajados de las nubes” -el Cielo para quien lo merezca- y sabemos que no siempre “llueve a gusto de todos…” Pero si sabemos, y exigimos al que este al frente del gobierno, y le recordamos: la PRIMERA OBLIGACIÓN de un gobernante, es: el bienestar de sus pueblos. (España es una “suma de pueblos”) la paz entre ellos. Procurar la mejor forma, dentro del respeto a sus particulares formas de ser y pensar, que sirva a la mejor convivencia entre ellos. Acaso Cataluña, y los catalanes, no han dado muestras a lo largo de un montón de siglos-desde el XV sin ir más lejos, y aún desde antes- de ese afán por convivir? Es que los catalanes, no lucharon contra Napoleón, y en Cuba, y en Filipinas? Y acataron -el pueblo de Cataluña- a unos “desgobiernos”, imbuidos por un Liberalismo, absorvente y centralista, cuantos sacrificios le fueron exigidos?

No hubo en el sigo pasado, y en el anterior, un REY LEGÍTIMO  (D. Carlos VII, que devolvió a Cataluña, así como a Valencia y Mallorca sus Fueros y privilegios). Y no hubo en nuestra ultima contienda civil, un Tercio llamado Nª Srª de Montserrat, y otros de otras tierras de España, que creyendo de buena fe, que su lucha iba a devolver a libertad a sus pueblos, dejaron muestras de heroísmo, y de entrega, para que luego, un general, “pateara” por su propia ambición, todos los compromisos adquiridos?

Pero no  iremos atrás. Aunque las “raíces” de las cosas, nunca están a la vista. Pero déjenme nombrarle, en justicia, a un catalán, pequeño de estatura, pero GRANDE, muy GRANDE, en su entrega y en su voluntad, en el Aplech Carlista, en la sagrada montaña de Montserrat -D. Juan Casañes Balcells (q.g.h.)- en el año 1977, es decir antes de esa “sacrosanta” constitución, ya defendió públicamente esa libertad de la que estamos hablando. Y anunció -él y otros- este “estado del bienestar” que, algunos, están disfrutando.

Pero no. hay que seguir manteniendo  a un individuo -no es esto una falta respeto verdad? Y si lo es, pues “amén”- que no es responsable de sus actos -según la “constitución”- solo porque,  a una parte de los “favorecidos del sistema” les sirva. Hay que “inyectar el miedo” entra la gente sencilla… (O esto, o el “kaos”. ¡Pero si ellos son el kaos! ) para seguir manteniendo una “especie de monarquía, en la que el rey -así con minúscula- ni reina ni gobierna ni es responsable de sus actos..” lo dice la “constitución. Eso´, srs. míos, será de todo menos “monarquía”.

¿Y si no es, puede alguien decirme para que la queremos?

Levante cada uno su bandera, la que sea, mientras en ella se vean, porque están:

El respeto a las demás personas, piensen como piensen.

La Libertad de ser y entenderse con otros pueblos. Más si con ellos se comparten: sacrificios, vida e historia común,  (En un pequeño pueblo manchego, con ocasión de una exhibición de “castellers”, el “cap de colla” dijo:

 Nunca es más grande un pueblo, que cuando se “abre” a otro pueblo..”

yo estaba allí. Ese era mi pueblo).

No vengan ahora amenazando a NADIE, por no acatar, aunque sea con toda la educación, y el DERECHO, a quién es el primero en faltar a él, por muy encumbrado que esté.

Hay un conocido aforismo carlista -nosotros los monárquicos por excelencia- que dice, refiriéndose al Rey:

Señor, solos somos tanto como Vos…, y juntos, más que Vos.”

Venga, de una vez, la LIBERTAD, la de Verdad. La que todos deseamos para Nos, y para los demás. Y, entretanto, divirtámonos -si es posible- con estos “símbolos actuales” de guiñol y pandereta.

Muchas gracias, amigos (as) lectores por haber llegado hasta aquí.

Sulpicio Motilla Olmo

(Director)

P.S. Dice el profeta (Isaias)

“…de las lanzas forjaran arados, de las espadas hoces,

                                                               y nunca más levantará su mano pueblo contra pueblo…”

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