10 DE MARZO, esos buenos chicos de la Tradición.

“10 de Marzo”

(Esos “buenos chicos” de la Tradición…)

Cuando D. Carlos VII, instauró esa festividad, para honrar la memoria de todos
aquellos que defendieron -los más con entrega de la vida- y los otros con todo  que eso, después les aconteció (destierros, sanciones, mal vivir, marginación etc.)- digo defendieron sus Ideales, y sus convicciones más profundas, no pretendía solo que fueran recordados, por las generaciones que siguieron. Si no que su ejemplo, fuera un acicate, para que, en el pasar de los tiempos, estuviera presente a TODOS los que, con ellos, compartimos aquél mismo Ideal.
(Han pasado los años… y con ellos. Que os vamos a decir que no sepáis… Pero lo haremos. Y lo vamos a hacer porque no queremos olvidar -que una cosa es el perdón, y otra muy diferente, el OLVIDO…)
Nos han TRAICIONADO, TODOS. Todos aquellos que usaron nuestro sacrificio,
para obtener unos beneficios -personales, y de sus “instituciones”- olvidando
INTERESADAMENTE, aquello que les sirvió, traicionando también, sin recato
alguno, la sangre de los mártires que tuvieron en sus Congregaciones, y Gremios, y otras organizaciones. Victimas -que no mártires- de aquellas guerras fratricidas…
Que: Una cosa es un “mártir” y otra -muy distinta- una “victima”.
“MARTIR”: Persona que sufre, o muere, por defender su religión o sus ideales.
“VÍCTIMA”: Persona o animal que sufre un daño o un perjuicio a causa de determinada acción o suceso.
Esa es la diferencia. Y no es lo mismo. Los nuestros fueron “Mártires”
Y, hoy, y desde hace ya bastantes años, nadie si no nosotros, entendemos esa
diferencia. Y los que la entienden -que no son de los nuestros- les tiene “al pairo”.
O sea les importa un bledo. Y antes hacen “correr” sobre su memoria, un “tupido velo” de intereses y olvido.
Y los primeros: la Jerarquía eclesiástica. Es decir: “los Príncipes de la Iglesia”. Y
esto duele. Aunque no seamos revanchistas -que nunca lo hemos sido, ni lo
seremos-pero la VERDAD solo tiene un camino, y una forma de decirse…
(NOTA.-Hablando, alguna vez con personas no carlistas, hablan de nosotros, y de los que fueron, como: “aquellos buenos chicos de la Tradición”. Y pocos, o casi ninguno, se acuerdan de ellos. No ha mucho un viejo veterano, me decía hablando de los “ricos”: “Colgaron de los brazos de la Cruz su bolsa de dineros, y así, al defender la Cruz, defendíamos, también, sus dineros…” Hagamos un alto en el camino… Con nosotros, SIEMPRE ha estado el llamado “clero bajo”. Es decir, el “cura de barrio”, el del pequeño pueblo, el que entiende y vela por la pureza de su mensaje… Los otros, los “encumbrados”, esos no serán -nunca- mártires porque no han tenido vocación de serlo. A ellos llegará nuestro perdón, pero NO nuestro olvido).
El día 10 de Marzo, rezaremos por todos. También por ellos. Pero no olvidaremos, también eso, lo que más arriba esta escrito.
Vosotros, Uds., que leéis esta pequeña página, haced lo que vuestra conciencia, y vuestra voluntad, os indique. Pero nunca olvidéis.
El olvido es el fin, y aún queda mucho camino por andar.

Los del Oriamendi.

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