Pero, ¿donde están los “pastores”? (1ª parte)

Pero, ¿donde están los “pastores”? (1ª parte)

(Nota necesaria)

(Nota.- Los pastores utilizan un cayado, o báculo, sobre el que se apoyan y les sirve de guía, y distintivo de su profesión, y con esa ayuda conducen el ganado.

 

Del diccionario de R.A.E. de la Lengua:

 

1 Bastón grueso, generalmente de madera, y con el extremo superior curvo que se usa principalmente para conducir el ganado. “cayado de pastor”.

 

  1. Báculo pastoral de los obispos).

 

Volvamos al encabezamiento…

Porque es necesario no “perder el hilo, ni el ovillo…”para llegar a una conclusión que, al menos, nos haga pensar un poco.

(INCISO.- No es costumbre nuestra, “conducir mirando siempre por el espejo retrovisor…”(palabras de D. Carlos Hugo, q.e.p.d.) en una charla informal, que este Buen Rey nunca hablaba -seriamente “informal”- cuando hablaba de política…Y por lo mismo, los que con él tuvimos la suerte de aprender, podemos hacer nuestras, el sentido, y la razón, de estas sabias palabras…) Y, así…

Recorrer un poco “a vuela pluma” las experiencias vividas, y por tanto aprendidas, hoy nos vamos a ocupar de saber donde andan -si es que están en algún lado- que suelen estar. (Pero siempre en el “otro”).

Ha dicho algo la “Conferencia Episcopal Española” siquiera no sea más que un comentario, pero, eso si, que no ponga en peligro “el pesebre”? (NOTA.- Curiosamente solo se acuerdan de él, en según que “altas instancias”, y de que en uno, así de humilde -que no es el suyo claro- nació el Redentor, cuando llega la fecha de la Natividad). Digo ha dicho algo contra la “violencia de genero”. Algo contra esa barahúnda, que asola cada verano, y ENSUCIA, y llena de VERGÜENZA, la tierra española? Contra esa gentuza, de aquí y de allá, que hace de España -y eso lo advertimos, y lo pueden leer, y su fecha, en el, adjunto, “MANIFIESTO DE CANTAVIEJA. que la J.N. del R. publicó advirtiendo de ese “disfrute democrático” que supone -para algunos bolsillos eso si- esos “aquelarres” de cualquier signo, que se anuncian a “bombo y platillo” sobre todo la cantidad de dinero con que, algunos, se lucran. Digamos -con todo respeto- que cada uno se vista como le dé la gana, ¡pero que se vista! pues las calles son de TODOS, y no solamente de los que se lucran con esos “felices eventos”. Y que lo único que cuentan son los euros, o dólares, o  lo que sea, que dejan en algunos bolsillos…

¿Dónde está del decoro?

Donde el respeto que esos -ellas y ellos- exigen a los demás?

Donde están los “pastores” que deben cuidar del rebaño? Sea este de donde sea, y venga de donde venga?

Donde las enseñanzas que pretenden hacer creer, cuando ellos mismos, son parte -interesada- del conjunto?

(INCISO.2.- Su “báculo” ha dejado -con alguna honradísima excepción-  de ser “guía” para el rebaño que dicen guiar (?)y proteger (?). Una vez, en un “Aplech”-reunión de los carlistas catalanes, en la Sagrada Montaña de Montserrat- un hombre, un hombre honrado: D. Juan Casañes Balcells, q.e.p.d., lo dijo, y denunció públicamente -corría el año 1976- rodeados como estábamos por las “F.F. de Orden Publico”, a esta “jerarquía de pastores” recordando como… “…esa misma actitud -igual que la de ahora, digo yo- que adoptaron durante la II República, condujo al asesinato más de 13.000 sacerdotes y religiosas….” Yo estaba allí).

Dicen las Escrituras…

“Yo conozco a mis ovejas, y mis ovejas me conocen a mi…”

(Evangelio de San Juan 10 11-18)

¿Será por eso mismo, que, cada vez, hay menos gente en el “redil” llamado Iglesia, en los días de Culto?

¿Será por eso por lo que las ovejas, desearían tener, o encontrar, a otro nuevo “pastor”? Solo es una pregunta…

Cuando el “pastor” abandona a sus ovejas, y no corre a buscar a aquella que se ha descarriado, y no la trae, feliz, sobre sus hombros, y se alegra de haberla encontrado. Entonces ese “pastor” se convierte -seguimos las Escrituras de San Juan- se convierte en un “asalariado” que solo le importan sus emolumentos. Y “olvida” que no era su misión cuando llegó a ese puesto…Y solo le importa lo que cobra, sea de la forma que sea (prebendas, exenciones, áticos de 400 m2, o “palacios episcopales” servidos, generalmente por otras personas que -sin cobrar, claro está- valga la redundancia, está a “Su servicio” de buena fe claro, pensando que su entrega es la mejor manera de hacer ese servicio al que, su voluntad, y su vocación, les obliga). Y que, cada uno, desde su Libertad, elija el camino que, más o menos derechamente, le lleva hacia su meta…

No estamos en aquel aciago año de 1936, ni en los que lo precedieron. Hoya las cosas se hacen de otra manera, tal vez más sutil, llenándose, algunos muchos, la boca de “democracia” y “respeto”. Mientras, eso sí, su antiguo cayado, está -y está a la vista- es solo, tan solo, una muestra de connivencia, no diré con el lobo, pero sí más cercanos a él que al rebaño que dicen cuidar…

 

Y esta es mi modesta opinión.

 

Sulpicio Motilla Olmo

Director

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