De los, y las, O. N. G. (os?)

(Del latín fungus, un hongo es un organismo eucariota que pertenece al reino Fungi. Los hongos forman un grupo polifilético (no existe – o tal vez si – un antepasado común a todos los miembros) y son parásitos o viven sobre materias orgánicas en descomposición).

(NOTA.-Hemos acudido a nuestro “botánico especialista”, ya que no por la naturaleza del ser en si mismo, sino por la “semejanza” en el “sonido” de la acepción gramatical. La poesía tiene sus leyes, y el curioso “oído humano” las suyas. Desde ahí esta “libertad lingüistica –  sonora, que nos hemos tomado, con el permiso de nuestros amigos y lectores. A todos, de verdad, MUCHAS GRACIAS!)

No ha muchos días, un juez italiano, ha retenido -sin fecha de caducidad- al paquebote ese llamado, pomposamente “Open Arms” (“manos abiertas”) y se nos ocurre que, siendo un buque fletado en Bilbao, hace ya muchos años, pero en buen estado, a lo que parece, o sea español, porqué pone su nombre en inglés? Será, tal vez, una forma de ser “reconocido” en “alta mar”. (INCISO.- En alta mar las distancias suelen mas grandes, por razón de la visibilidad, y de momento, ese idioma sajón, es muy usado -hasta después del “Brexit” por lo menos- por los grandes trust internacionales, o los que los sirven).

Bueno, pues dicho juez italiano, hace honor a su condición de ser humano, y ordena el desembarco de los naúfragos recogidos en la mar, y confisca el barco, hasta nueva orden…

Se han preguntado uds., amigos lectores, esa cosa de “recoger a gente en la mar” como puede hacerse, sin saber -de antemano- la ruta que van a seguir? Que pasa, que el “Mare nostrum”, es un “charquito” de dos mil metros cuadrados?

Y quien conoce esa ruta, si no otros que -desde otro lugar- los encamina hacía allí? Y quién son esos “otros”) Usen su “instrumento de análisis”. Es decir su cabeza, y seguramente, seguramente, llegarán a la misma conclusión que hemos llegado nosotros:

Es decir: Quien se lucra -y no poco- con la desgracia ajena? En origen primero, y en segundo lugar? si es que logran llegar, (y de esta forma: “seguro de recogida” garantizado) Podría ser quien los transporta y “recoge”? Pregunta que muchas buenas personas -también los que “mandan” un euro a ciertas cuentas de ciertos “h-ong-os”, que, además, tienen ayudas y exenciones fiscales de los gobiernos de turno… hasta que llega un JUEZ, así con mayúscula, que, usando de su autoridad, desea poner en claro -o como se decía antes: “negro sobre claro”- para saber de la cuestión. Y acoge a las personas, y retiene a los medios.

“O.N.G. os” de cuantas especies conocen?

Cuando, en esa “África profunda” solo la visitaban los misioneros. Y se dejaban la vida en ello, en todos los países cristianos, un día ¡al año! se recogía dinero, donativos para esas personas. Lo recuerdan? Se llamaba, en España DO.MUND. (“Domingo Mundial de Caridad”), pero entonces no se habían encontrado, fuera de Sudafrica, diamantes y cosas de valor. Ahora si, diamantes, maderas nobles, y lo que es más “lustroso” aún: donde vender las armas que las “potencias” del “primer mundo” fabrican a destajo… Y se crearon -hace ya cuanto?- los “señores de la guerra”, y otras lindezas semejantes. Y claro también eso huele a “materia de descomposición -donde “florecen” los “ong.os”, que aún van durar un poco tiempo más…

Pero ese “cultivo”, como el las demás sustancias que necesitan “tocar el corazón” de las gentes sencillas, hay que “justificarlo”, y, para eso, ya están los “mass media” (léase: medios de comunicación) que ayudan, por un precio nada barato, pero rentable, al matenimieno del “negocio” He ahí la cuestión. (Remedando un poco al “Hamlet”, ingles)

Y no es barato, porque ningún miembro de esa colonia de “ongos”, ninguno, dice cuanto cobra por ese trabajo que hace, y al que contribuyen con su “euro”, la inmensa mayoría de las personas de bien.

Sabido es cual es la solución: Llevar allí, los medios de desarrollo, y de producción. Enseñar a esas gentes los valores -no materiales solamente- de la paz y la convivencia. Pero ¡Ay dolor!, y que hacemos entonces con el “negocio”? Habrá que inventar una nueva mentira. Y ahora mismo, al como está el “mercado” que ya Bush, padre, anunció (la “globalización” durante la “primera Guerra del Golfo” en la que no se atrevió a ir demasiado lejos.  Ya lo hizo el descerebrado de su hijo). Como ponemos en peligro el sistema? Mejor no “meneallo”. De momento.

Parece que hemos perdido -o poco le falta- el “sentido común”, por no hablar de la moral, o del Humanismo. Estamos ciegos y sordos -de conveniencia claro- sin darnos cuenta que: lo único que estamos sembrando, entre otras cosas, es la ruina TOTAL, de nuestros hijos, nietos, y del planeta Tierra, ENTERO.

Pero, ¡tranquilos! Dios es Misericordioso, y nos perdonara -allí o aquí- y, si no os lo creéis, pues nada, allí nos veremos.

 

Un fuerte abrazo.

Los del Oriamendi

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