Cartas al director…

Publicamos varias cartas dirigidas a nuestro nuestro director:

( De los tiempos pasados…)

Se decía, Sr. Director, de los carlistas -en tiempos pasados, no tan lejanos- por alguien que, dicho sea de paso, tampoco era de los nuestros que:

“Los carlistas, son como leones dirigidos por asnos…”

Hoy Sr. Director, y con dolor, le paso mi pregunta:

Con honrosísimas excepciones. ¿Cree ud. que hemos mejorado mucho?

                                                           Muchas gracias, Sr Director

 

Sr. Director de Oriamendi.org

Decía nuestro gran pensador (Elías de Tejada) hablando de este personaje, ya histórico: “No es un carlista, pero abrácense a él como a regazo de hermano…”

Estamos hablando, con palabras suyas de: Donoso Cortés, que fuera consejero de Papas, después haber conocido otras opciones (liberalismo por ejplo.) derivó hacia la Tradición Cristiana, como límite de la conducta humana.  Y suyas son estas palabras:

“La libertad no consiste solamente en la aceptación de un fin necesario, sino en poder elegir el camino, que, más o menos derechamente, nos lleva a ese fin necesario…”

Eso quiere decir, a mi entender, que no tenemos porqué, los carlistas incluidos, pensar de una manera “uniforme”. Si no, entender que yendo, o caminando hacia el mismo fin, libres somos de elegir ese camino.

Por eso mismo, quién impone – o trata de imponer- su criterio sobre el de los demás, al precio que sea, olvidando ese sabio consejo, lo que hace es, como poco, “ahuyentar” del debate, y, por lo mismo, de la acción necesaria para llegar a un fin -que en nosotros es máxima aspiración– los medios para conseguirlo, y hacerlo.

Así los que obran en contra, como los que NADA hacen por alcanzarlo… (Quién sabe si estos últimos, causando más perjuicio, que los que debaten -francamente- sus diferentes puntos de vista). Se equivocan en casi todo. Pues “cercenando” esa libertad (también llamada “libre albedrío”) acaban también con ese Derecho Natural, que, al ser humano, díole el mismo Dios, desde su Creación.

Conveniente será -o casi urgente- que se haga una reflexión, seria y ordenada de las cosas, antes, mucho antes de seguir (y van…) con actitudes que, hoy mismo, no hacen otra cosa que todo lo contrario que dicen esos dos Hombres Sabios, donde los haya. Y por eso es urgente que, esas rigidas, y muchas veces anacrónicas opiniones, e incluso actitudes CESEN de estar presentes. ya sea en reuniones en las que quién más tiene, o dice tener, “autoridad”,  más empeño tiene – en uso de aquella- que el resto de los asistentes, y que niega, con ello, el paso al  verdadero interés de seguir un camino común.

Quien esto firma, Sr. Director, no halla en la diversidad de criterios, causa alguna de enfrentamiento. Antes al contrario.

 

Muchas gracias. Sr Director

 

“…De la diferencia entre “Estrategia, y Táctica

 (Estrategia: Serie de acciones muy meditadas, encaminadas hacia un fin determinado).

(Táctica: Procedimiento o método que se sigue para conseguir un fin determinado o ejecutar algo. La forma en que se va a desarrollar o ejecutar un algo para conseguir un fin, u objetivo).

“La estrategia consiste en parecer que nada se hace, cuando no se puede hacer nada…”

                                   (Andrée Malrois. Comunista francés)

Estamos ante un verdadero artífice de las “maniobras políticas”. Propio, algo trasnochado, pero propio- de los ideólogos de esa “filosofía -por llamarla de algún modo- política.

Confundir las dos caras de la misma intención -obtener un objetivo- no puede tener otro fin que: llegar a confundir, esta vez de verdad, al adversario. Quién, no usando la logica diferencia que las separa, en la forma y en el tiempo, solo puede llevar al más sonoro de los fracasos… O, simplemente, se  es “tonto de remate” y por lo mismo “no apto”  para el trabajo que de ha de llevar a cabo.

El error es humano, pues nadie es perfecto en este pequeño mundo. Pero también lo es la rectificación, de una cosa que no alcanza sus objetivos, bien por una mala planificación, (Estrategia) o por un mal desarrollo de la acción. (Táctica). Persistir en el (error), y nada hay mejor para comprender esto que los resultados obtenidos -o su ausencia, en el tiempo y en la forma. No es sino hacer crecer ese mismo error.

Decía Cherteston:

”Si andando un camino, al llegar a una bifurcación donde hay dos direcciones, nos damos cuenta, al haber elegido una de ellas, que nos hemos equivocado, lo prudente -lo positivo- es volver a aquella bifurcación y coger la que habíamos dejado.. Aquí el “paso adelante es el paso dado atrás…”

En este caso es lo correcto.

En otros -demasiado frecuentemente- no es sino permanecer, y aún perjudicar -agravando el tiempo, y por ende la acción que se pretende realizar- perdidos, en esa confusión -no deseada- de la Estrategia, y la Táctica.  Generalmente, por la obcecación  de algunos, de creerse “leones” cuando no lo son…

 

Pido disculpas, Sr. Director, por mi larga extensión de esta carta

 

De Ud. Atentamente

 

(Uno de sus lectores habituales.)

Deja un comentario