“Decía, mi “viejo maestro…”

“Decía, mi “viejo maestro…”

“No hay mejor manera de hacer daño a una Causa, que defenderla con malos argumentos…”

                               (F. Nietszche) 

Y, eso, es algo tan claro que no necesita explicación…

 

Por eso, el comentario siguiente, sin ánimo de ofender a nadie -pues nunca el insulto dio razón, aunque se tenga- lo que sigue a continuación, tampoco es de la aquél -mal- leñador que solo hace leña “del árbol caído…”. Antes bien es un comentario, que, con el permiso de nuestros lectores, hacemos para una serena reflexión. Y lo hacemos porque siendo, como somos, defensores de la institución monárquica (y aquí hablaríamos,, lo haremos en otro momento, de la “monarquía templada” no de la “soberanía partida”) sistema que dio al mundo, todo lo bueno -también lo malo, según quién la detentaba- en varios, muchos, miles de años, y por su propia naturaleza, algo nos toca decir al respecto.

 

(INCISO.- No compararemos, nuestra España, con otros países, sea cual sea su forma de gobierno. Cada pueblo tiene aquél que le place, o elige, o soporta. No estamos solos en el mundo, y nuestra obligación, como país y como como pueblo, es, antes que nada, el RESPETO a todos los demás. He aquí una premisa que NUNCA habremos de faltar. Consciente, ni inconscientemente.) Dicho esto…

 

Todo lo que está “apareciendo” últimamente en los medios, no es sino el preámbulo -salvado sea el derecho a la información- de algo que se viene “incubando” desde que empezó la “deriva”, si no antes, del anterior “Jefe del Estado”. (NOTA.- No pediremos  excusa alguna  por no llamarle “”rey”, y mucho menos “emérito”. Salida de compromiso de muchos “republicanos” para salvar “el pesebre” del que viven, unos cuantos -muchos- entre ellos los dichos “republicanos”, y, a la vista esta, que no precisamente, mal.) Sigamos…

 

Dice también el “viejo refrán marinero” que: …las ratas son las primeras en abandonar el barco, cuando este empieza a “hacer aguas…” No es este al caso. El caso es que, y cada vez está más claro que: lo que se pretende, es ya que no un “cambio de rumbo”, cosa bastante imposible en los inmediatos tiempos (esperemos un par de años…), si al menos un “cambio” -con miras a la permanencia –cosa, por lo demás, diafanmente clara– en el “sistema”.

 

La “distancia” que, el actual “jefe del estado”, mantiene con su antecesor, no difiere EN ABSOLUTO, de la razón anterior. Así no nos ocuparemos, por ahora, de tratar este asunto.

 

Y, volviendo al encabezamiento de este comentario, podemos ver como: las razones “históricas” que algunos aducen -“democracia, renovación, cambio de forma de gobierno, etc, etc.- en NADA ha cambiado, antes bien en algunas cosas ha empeorado, con o sin, la anuencia del llamado “jefe del estado”. Al que, como garantía -¿y que si no?- la llamada “Carta Magna”, blinda y permite, como “intocable”, hacer lo que, ahora se está haciendo de “dominio público”. A costa, como todo lo acaecido durante su “mandato” -si es que alguna vez “mandó” algo- del pueblo, llano y sencillo. (Los otros, los que también se lucraron, con o sin, su colaboración o su silencio COMPLICE,

esos, entre los que estamos TODOS LOS DEMÁS, nos toca, como dice el viejo dicho: “callar y aplaudir…”.

 

Pero, no hay cuidado. Los que ahora se “rasgan la vestiduras” (será que tienen una nueva camisa de “otro color” guardada en el armario? Pregunto…). Si se produce ese “cambio”, o esa reforma de la constitución -paso necesario, según ella misma, para -si no liquidar, si al menos, modificar ese articulo famoso de la “inviolabilidad” de quien detente, “nominalmente”, el poder- entonces, tal vez, solo tal vez, llegue “… el llanto y el crujir de dientes…” que hablan las “Escrituras”. (Pero, si se les da tiempo, ya se habrán preparado un “dorado exilio” en uno de esos “Paraísos” que aún quedan -y lo que van a durar todavía- en el planeta tierra).

Decíamos, al principio, lo de la mejor forma de dañar a una causa…

Nosotros, los carlistas, los que con más de alguna -desgraciada- actuación, nos hemos mantenido FIRMES, en nuestra concepción de la “monarquía” (templada, que no “tibia”, ni mucho menos oportunista) al servicio de sus pueblos. Nosotros que nunca hemos “llorado” cual inútiles plañideras de “contrato”, o cobardía. Nosotros, convencidos de que un Rey es para su pueblo, y no un pueblo para un rey. Nosotros seguimos FIELES y ABSOLUTAMENTE  LEALES, a nuestros Principios. y nos duele, porque así es la Verdad, que se utilice por parte de personas que en NADA, y NUNCA, merecieron ese lugar, la sagrada Institución, para su lucro personal. Cuanto menos aún, en devaneos, regalos, “amores que se pagan -a muy buen precio- y otras lindezas.

 

No nos escandaliza, que, según los comentarios -en voz no muy alta, por cierto, de momento- se diga, en algunos programas televisivos, que: “…entre los jóvenes está creciendo el corazón republicano…” ¿Como nos iba a extrañar, con tan claros ejemplos “monárquicos”?

 

Y con los argumentos -volvamos al encabezamiento- que se están dando por los medios. ¿Como nos iba a extrañar?

 

Seamos honestos, con todos, y con nosotros mismos. Mientras haya -en España- un “monarca” del estilo “Alfonsino”, o descendiente de él, ese “sentimiento” que no es otra cosa que: un rechazo frontal,  a quien se rige por esos principios, la cosa será (hablamos de una nueva república) IMPARABLE. Nos guste o no.

 

Nosotros, y hablo por nosotros, seguiremos siendo lo que somos: LEGTIMISTAS, MONARQUICOS, de la verdadera monarquía, de aquella que, apoyada y cimentada en el amor a su pueblo, y DE SU PUEBLO, rige y gobierna con plena RESPONSABILIDAD.

 

Que eso es por lo que SIEMPRE hemos luchado, y lucharemos, los que sentimos, en el corazón, y en la cabeza, el orgullo de la tierra en la que nacimos. Y que comprendiendo a los que también así piensan y sienten, en la suya, nos sentimos hermanos suyos, y ellos de nosotros.

 

Dejadnos terminar, a guisa de consejo, con aquellos versos, de un poeta canta-autor recientemente fallecido…. (L. E. Aute).

 

Hay demasiados profetas, profesionales de la Libertad, que hacen

                                                                               del aire “bandera”, pretexto inútil, para respirar…”

 

O, si lo preferís…

 

Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros vestidos de ovejas…”

 

Que de todo nos vamos a encontrar, en este, largo, camino de la “recuperación”….

 

 

Un sentido, y cálido abrazo

 

Oriamendi.org

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