II Centenario del nacimiento de José Mª Iparraguirre

Nere etorrera lur maitera

Ara nun dirán mendi maiteac

ara nun dirán celaiac,

basarri eder zuri-zuriac,

iturri eta ibaíac.

Hendayan nago choraturican,

zabal-zabalic beguiac…

¡ara España!… ¡Lur oberican

ez du Europa guciac!

Gero pozic, bai, Donostiara,

Oquendo-arren lurrerá,

ceru polit au utzi bearra,

nere anayac, ¡au pena!

Iru-chulueta maitagarria

lore tokia zu zerá:

Veneziaren graci guciak

gaur Donostian badirá.

¡Oh! Euscal-erri, eder maitia,

ara emen zure semia,

bere lurrari muñ eguitera

beste gabe etorria.

Zuregatican emango nuque

pocic, bai, nere bicia;

beti zuretzat, ill arteraño,

gorputz ta anima gucia.

Agur, bai, agur Donostiaco

nere anaya maitiac,

Bilbaotican izango dirá

Aita-zarraren berriac;

eta gañera itz neurtuetan,

garbi ezanez, eguiyac,

Sud-American ser pasatzendan

jaquin dezaten erriyac.

 

Mi regreso a la tierra querida
Ahí están los montes queridos,
ahí están los prados
los caseríos bonitos, blanquísimos,
las fuentes y los ríos.
Estoy en Hendaya alucinado,
con los ojos bien abiertos;
¡ahí está España!¡Tierra mejor
no la tiene Europa entera!
Luego, contento, sí, a San Sebastián,
a la patria de Oquendo,
cielo tan lindo tener que dejar,
¡qué pena, hermanos!
Iruchulo querido,
tú eres un florido jardín:
de Venecia las gracias todas
tiene nuestra Donostia.
¡Oh, Euscalerría hermosa y querida!
aquí está tu hijo,
que por besar tu suelo,
sin otro quehacer, ha venido.
Por ti daría
contento, sí, mi vida;
para ti hasta la muerte,
cuerpo y alma del todo.
Adiós, pues,
hermanos queridos de Donostia,
desde Bilbao tendréis
del viejo padre noticias;
y además,
os contaré en verso
lo que pasa en Sudamérica
para que todos lo sepan.

Deja un comentario