“Romper una lanza…”

Era, antiguamente, el uso -noble- de defender a alguien que, no pudiendo hacerlo por si mismo, otra persona se ocupaba de hacerlo por ella. Y de esta manera, se lograba -o no- el fin que se consideraba justo…

Ahora, en estos días, que ya hace tiempo que va este asunto, y los “juramentos” -y, con ellos el compromiso que acarreaba el hacerlo- han dejado de existir (sobre todo en los “cargos públicos”, digo: políticos) y se “promete” -lo cual también encierra en si mismo un deber- que ni se sabe si se va a cumplir, y lo más fácil es que no sea así, según estamos viendo, sin ser muy “agudos”- digo que se ha olvidado, no solo el significado del tal Juramento, o Promesa (…por mi conciencia y honor…) que de nada sirve pues tampoco se les exige -a dichos cargos públicos- la responsabilidad personal que, de aquella manera, se adquiere en dicho acto y sus consecuencias. Les basta con “dimitir”. Y que: la “sacrosanta e intocable” Constitución del 78 (del siglo pasado), elimina los “Tribunales de Honor” ¿A que vendría entonces “romper una lanza…” en el estricto sentido de la frase. (Y de su compromiso)? No ha lugar hacerlo, pues la tal defensa, sería un “brindis al sol…” en el más amplio sentido de la frase. Y, quién eso hiciera -y es muy dueño cada uno “per se” de hacer lo que tenga por más conveniente- sería, a mi modo de ver, y no creo andar errado, y con el mismo resultado que el tal “brindis”…

¿Cuantos comentarios -a pie de calle, claro- y ¡cuantos lamentos! oímos por doquier cuando, cualquier persona, o “buen ciudadano”, se queja de: la falta de consecuencias JUSTAS, ante lo que estamos contemplando a diario. Y que bien con lo que han conseguido -ellos, los servidores del sistema- con el alisamiento, cuando no la TOTAL exterminación de la memoria colectiva? ¿Pueden pedir más? Pues no les quepa duda, amigos lectores, que Si. Que esto es solo el principio de un plan mucho más basto y amplio de lo que está por llegar…

Añadamos a esto, que la, ya mentada “pepa” del 78, elimina EXPRESAMENTE, el “Madanto Imperativo”. O sea: aquél poder que los votantes, o electores, tienen sobre el “elegido”, como representante suyo -merced al cual el cargo que ocupa, depende de los que le han colocado  en él, y, por lo mismo, le pueden -podían- retirar su confianza, y, de este modo, colocar en su puesto -además de poder ejecutar el llamado “Juicio de Residencia”, por los actos cometidos- a otra persona de mejor merecimiento. Sigamos con ello, y veremos el porqué, personalmente, el abajo firmante, no “romperá un lanza…”

Porqué, yo, srs míos, no lo haré.

He visto, como muchas otras personas que lo han necesitado, (y cada día son más mientras dura esta “pandemia” que, ojalá, pronto termine) (NOTA.- Ya nos están “vendiendo vacunas” para ello) como los enfermeros (as). Médicos, auxiliares, etc., se dejan la piel cada día, en los hospitales y centros de salud, para salvar vidas. Ya estamos viendo que, G. a D., están más preparados para lograrlo. Y también como, a los mandatarios (esos del “prometo…”) les “preocupa muchísimo (¿?)” la salud de sus compatriotas… Es algo evidente. (Ese sr Trump, ese, el americano, se “contagió” y se “curó” en ¡cuatro días!) ¿Que bueno que es el “sistema” verdad? Pero no era esa la razón de este escrito…

Yo no romperé mi lanza, por los sanitarios… Y no lo haré, por una razón sencilla: Porque, tal vez -y ¡ojala me equivoque! –me hará falta para defenderlos. Esa es mi razón. Y, siguiendo a D. Quijote, diré: “La razón, de la sinrazón, que mi razón se hace….”  En ello estoy, y estaré.

Un grande, y sincero abrazo, a todos, todos, los que luchan, cada uno a su manera, por conseguir todo aquello, que siendo un DERECHO,  nos están coartando y limitando, con alevosía, engaños, y unas cuantas cosas más -demasiadas para una sola página- que están por llegar.

Muy sinceramente

Sulpicio Motilla Olmo

(Director)

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