“El efecto “boomerang”, en España»

 

 

Es, de todos conocido, que ese instrumento, lo usaban los antiguos pobladores de Australia, para cazar. Su efecto es que: retorna al punto de partida, después de abatir su presa, generalmente aves, que servían de alimento a sus cazadores. Es decir, abatían, o derribaban la presa y tornaban a quien la había lanzado. El efecto era el beneficio que esto reportaba.

Y esto viene a cuento con lo que los medios de difusión andan explicando a todas horas del día: el “atentado postal” a unos cuantos “personajes públicos”. (Da risa cuando se observa, en lo que nos cuentan, de como se ha llevado -o pretendido- ese “acto terrorista”). Sin pensar -o pensando- que el pueblo español, todavía, está en “mantillas”. La simple forma de hacer el “envío” nos cuenta de su “flojedad intelectual”. Y, sin entrar en buscar a sus autores, cosa que no es de nuestra competencia, si que queremos hacer pública nuestra opinión al respecto, y que se aleja bastante (cuando no se opone) a la “versión política” de los hechos.

Lenin, ya saben aquél famoso teórico comunista decía: “… la mentira es también un arma revolucionaria…” y, algunos de sus “alumnos” de hoy en día, parece que eso lo tienen bien aprendido. Y luego esta lo que los “teóricos de la estrategia” llaman, o llamamos, el “efecto boomerang”, en este pequeño “apunte”. Veamos:

Así, el cazador (res) se convierte (n) en “pieza a cobrar”, y el “tirador (es)” -que según pensamos (acaso muchos) se aúnan en la misma persona- Es decir: el mismo, se convierte en el beneficiario del “efecto”. En este caso, haciendo que el “malo”, o los “malos”, sean los otros.  La burda concepción del acto en si, y la misma realización del acto, hace ver -sin ser un “lince”- que algo falla ahí. Pero, siguiendo la teoría leninista, “…puede ser un arma…”, y, en ese caso no habría que buscar más allá. (NOTA.- Y no ponemos en duda, ni lo haremos, el trabajo de los investigadores, a los que deseamos,  por el bien de todos, el mayor éxito en sus trabajos.) Pero si anotamos, y lo decimos, que “algo falla” en todo este asunto. Y, nos preguntamos: ¿A quién beneficia el rechazo de este tipo de cosas? ¿A quién perjudica? Porque, ese es, tal vez, el verdadero motivo, del mismo. Los “materiales empleados”, la “forma de hacerlo” y otras variantes, dejan, cuando menos, la duda razonable, de su autoría. Y de eso, si alguna vez se sabe, serán ya pasadas las elecciones, o quizás, y sin quizás, un largo periodo de tiempo.

Nosotros, creemos que es nuestro deber. “no comulgar con ruedas de molino…” Y plantear una duda razonable -forma esta jurídica de plena vigencia y legitimidad- sobre los intereses de unos y otros. Y llamar la atención de nuestros lectores, sobre este punto.

Y, como dice el refrán: “que cada palo aguante su vela…” Y que no nos vengan, quienes sean, con esa historias de “…que ponen en peligro la democracia…” esta “democracia”, francamente mejorable, no se pone en peligro por acciones como esta. Pero, si se crea un “efecto” que tiene otra misión:  alterar en favor de algunos, los resultados de unas inciertas -para otros- elecciones.

Este “Cuatro de mayo” (afortunadamente) no será como aquél “Dos” que nos habla la historia, en aquél, el enemigo era común, y extranjero. En este, el “enemigo” esta dentro. Y viste, según podemos ver, colores diferentes…

Que, los llamados a votar, sean conscientes de lo que se juegan. Que obren en recta conciencia, y que lo hagan sin temor alguno.

Ese es nuestro deseo, por el Bien de Todos.

 

Sinceramente

Los del Oriamendi.

Deja un comentario