Espero no “salirme” de los limites establecidos,

Buenos días!

Espero no “salirme” de los limites establecidos, y que esta carta no sea molestia para nadie… Pero como catalán que soy, y amante de mis tradiciones, y mí pueblo -gentes y tierras- si desearía exponer mi opinión, sobre lo que está pasando en Cataluña…

Unos obcecados en “darse contra una pared”, que, otros han levantado, donde no la había.

Si hablan de “democracia” (o debiera decir “demoniocracia”, es que yo soy Creyente, sabe ud.) porqué no dejan que expresemos, libremente, nuestra opinión? La Libertad es un Don inherente al ser humano desde su nacimiento. En España, en el Reino de España, suma de otros, y con esos otros, vivió y convivió en paz y armonía, como hermanos, Cataluña, y el resto de pueblos. Solo la intervención de “Agentes extranjeros” (ingleses en el siglo XVIII) después otras organizaciones (masónicas, capitalistas y otras), y hoy los grandes “trusts”, necesitados de “atomizar” los pueblos -supongo que para su mejor dominio: “divide y vencerás”- han colocado a una gran parte de este pueblo mío, mis “paisanos”, y están enfrentado -con la ayuda de una “miopía interesada” y más cosas- a familias enteras…

No me extenderé. Apelo al “sentido común”, a la “Historia Común” de siglos y siglos de hermandad y convivencia entre los pueblos. De sacrificios compartidos. Y ahora, ha de ser, mi vecino, un extraño?

Muchas gracias

“Las fronteras”

Con ocasión de pasar unos días en tierras castellanas (Cuenca concretamente) tuve la oportunidad de ver, en un pequeño pueblo de allí, una “exhibición”, o “actuación” de una “Colla Castellera” catalana.

Durante la presentación, en la Plaza Mayor, y después de los intercambios de regalos, y pequeños presentes, y después del parlamento de las Autoridades, tomó la palabra el “Cap de Colla”, y, entre otras cosas dijo:

“…nunca es más grande un pueblo, que cuando se abre a                                                  otro pueblo…”

Tal vez convendría, recordárselas, a estos…, y a aquellos.

Muchas gracias, Sr. Director.

Nota

En este apartado, se publicaran las cartas que, recibidas en esta redacción, no contravengan los fines de esta Asociación, y se atengan a lo que se ha expuesto en el apartado: “Quienes somos…”. Esta redacción se reserva el derecho de extractarlas -según su longitud, no de manipularlas, ni alterar su contenido, en forma alguna- no se establecerá “contacto personal” con ningún remitente, ni será esta página, un “foro de debate”, entre comunicantes. Simplemente, como allí se dice, y así se expondrán al publico conocimiento. Muchas Gracias).

(Nuestro “correo electrónico”: asociación@oriamendi.org)

Lo hemos leído en los libros…

Yo no sé muchas cosas, es verdad. Digo tan sólo lo que he visto. Y he visto: Que la cuna del hombre la mecen con cuentos, que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos, que el llanto del hombre lo taponan con cuentos, que los huesos del hombre los entierran con cuentos, y que el miedo del hombre… ha inventado todos los cuentos. Yo no sé muchas cosas, es verdad, pero me han dormido con todos los cuentos… y sé todos los cuentos.

                                                                                                   (León Felipe)

De los periódicos…

Cataluña en el corazón…

(Boletín Carlista de Navarra)

… también ha sido motivo de atención Cataluña, porque sus dirigentes nacionalistas están impulsando un “procés” hacía la independencia política de las Españas, con la oposición central del Gobierno del PP, y con el apoyo de PSOE y Ciudadanos, alegando la inconstitucionalidad, e ilegalidad, de la pretensión de un referéndum de esas características, dentro de la “unidad constitucional española”. Además de ser una mentira más, de los compulsivos mentirosos del PP, que no tienen ninguna legitimidad para invocar el respeto a la constitución el 78,. Pues es mentira que la constitución impida celebrar referéndums, porque lo posibilita el articulo 92.1 y el 150.2…, después de un negociación bilateral, en las que se concreten las características de dicho referéndum, puedan expresar su opinión, acerca de una decisión importante. Como la que actualmente se trata de decidir en Cataluña.”

…visto el fracaso de la constitución del 78, para garantizar la “convivencia interterritorial”, sería la convocatoria de unas elecciones constituyentes, con la finalidad de redactar una nueva constitución, más respetuosa con los Derechos Humanos, y que garantice el respeto a los derechos históricos y políticos de los territorios que forman la Españas.”

“…lo que no puede ser es que, en este asunto, tengamos que posicionarnos al lado de un individuo, que supedita la Democracia a una “legalidad secuestrada” por el PP, y el PSOE, con la ayuda de Ciudadanos, como aquél “acuerdo” del artículo 135,que impone “pagar la deuda”, en perjuicio de los servicios básicos, y necesidades de los ciudadanos…”

“…de su beneficio partidario, sectario, sin importarles la “fractura de la convivencia social”, como esta sucediendo, en estos días en Cataluña…”” Donde la gente sencilla que vivía, y dejaba vivir, y a los que los económicamente poderosos, desposeían de sus medios de vida, y que abrazaron la Causa Carlista, que defendía a los pueblos y a las personas, y que fue vencida, a sangre y fuego, por la confabulación internacional liberal… momentáneamente.”

…” a los hermanos catalanes les decimos que: estaremos con ellos en la decisión, libre e informada, que expresen. Y que iremos con ellos detrás del Senyera, como ya hacíamos en aquellas procesiones el Corpus, en plena dictadura franquista, y a la que defendíamos de los ataques de las gentes fascistas, uniformistas, y centralistas de entonces…”

Desde esta tierra Foral, y libre, de Navarra, con Catalunya en el corazón

Un grande y fraternal abrazo

En justicia…

Pues es conveniente que se digan las cosas tal como son, y no de aquella otra que nos parece, nos han dicho, o interesa -a otros- que pensemos y creamos.

Ayer por la tarde, el presidente del Generalitat, hizo dos cosas que, quien lo escuchó, o lo vio, eran -dadas las circunstancias- lo más sensato que se podía hacer:

No crear más enfrentamientos.

No dejar de cumplir con sus compañeros, y la gente que, se quiera o no, el día 1 de Octubre le dio su confianza. (Muchos españoles que fueron a las urnas, no fueron por la independencia, sino para protestar de una manera, sencilla, pacífica, y porque no había otra, contra la política, y la sinrazón, de un gobierno -del Sr. Rajoy- que, a base de crear enemistades entre los pueblos de España, entre las familias, y entre todo lo que hubiera hecho falta, solo pretende desviar la atención de toda la corruptela, que, a lo largo, y ancho, de la geografía nacional, salpica a sus partidarios, y otros… Que tal el Sur, Sra presidenta de Andalucía?)

Lo dijo claramente, un carlista catalán, en la Plaza de Colón, en Madrid: “… el enemigo no está en la periferia…, el enemigo está aquí al lado.” y lo dijo delante de muchísima gente que, con camisetas blancas, pancartas blancas, y manos blancas, pedía dialogo entre las partes. Pero tampoco eso hizo mella alguna entre las filas de los que, con la bandera de TODOS, que es la de España, intentan tapar los que ya no es posible ocultar más tiempo.

Acaso les importó a estos, utilizar a la Fuerza Publica, en actos que, sin razón, se vieron obligados a realizar?

Pensaron, tan solo un momento, en que la convivencia en los pueblos, y en las ciudades, de sus familias, sus mujeres, sus hijos, hasta entonces, afables, cómodas, entre personas normales, como debe ser, en los colegios en que los niños juegan, como lo que son: niños. Se iban a enturbiar, y acaso romper, y aun ir más lejos, por lo que ellos ordenaron hacer? Y que, no seamos ingenuos, tenían preparado?.

Desde esta humilde página, no exoneramos a nadie. Unos y otros, olvidaron que lo esencial es la PAZ. Que nada es mejor que eso, y que todos, pero más quien tiene más poder, debe ser ese su principal cometido, pues para eso fueron elegidos. Y, eso, no lo hicieron. En eso, si es que lo habían pensado, lo dejaron “al azar” a “ver que pasaba…” Pero con razones que, por no errar, no expondremos aquí.

Ayer, en Cataluña, el presidente de la Generalitat, no llegó mas lejos de lo que el “seny” (sentido común) le llevó a hacer. Y, con eso, ha traído un tiempo de reflexión, de calma, de intentar, al menos “serenar los ánimos” de unos y de otros. Eso a los que vivimos en Cataluña, que amamos Cataluña, como también lo hacemos a la tierra que nos vio nacer, nos abrió una esperanza. Esperanza de seguir con la vida cotidiana, con el saludo a nuestros vecinos. Con la paz en el colegio de nuestros hijos, con el respeto a esas “Fuerzas Públicas” que no nacieron para ir contra el pueblo -contra ningún pueblo- y tener con ellos, como siempre había sido, una relación de respeto, de buena vecindad, de ciudadanos (no se si esta palabra por mor de otros, suena muy afable) de personas, en fin, que pensando diferente, se aceptan unos a otros, y cada uno desde su lugar, formamos esta sociedad, que, debiera ser cada vez más justa, cada vez, cada vez más humana. Por encima de ideas y afanes, que dividen y niegan por una cerrazón que en nada ayuda, a lo que debería ser común, entre todos los pueblos.

Y, si más no, ese es nuestro deseo

 

                                                                                              El equipo de redacción

El mensaje del Rey Legítimo

A mis queridos carlistas:

Durante los últimos meses, y especialmente desde el pasado mes de agosto en el cual el terrorismo golpeó criminalmente Barcelona, ciudad a la que tengo especial afecto y de la que no puedo hablar si no es con extremo cariño por ser la ciudad en la que falleció mi padre, Carlos Hugo, y en la que el año pasado os presenté a mi hijo, Carlos Enrique; he estado muy pendiente de los acontecimientos que se sucedían en las Españas sin querer manifestarme por tener la esperanza de que los políticos elegidos democráticamente por todos los ciudadanos cumplirían con sus obligaciones buscando el encuentro y no el enfrentamiento.

Lamentablemente no ha sido así, y ante los acontecimientos que se vienen desarrollando, consciente de las obligaciones que recaen sobre mi como representante del legado histórico de la Dinastía carlista, con la memoria de mis antecesores, con la lealtad sacrificada y persistente que hacia ellos mostraron miles y miles de españoles durante dos siglos, y en definitiva con el significado histórico del Carlismo, pero también como ciudadano español y europeo, me impelen a trasladar y compartir con vosotros las siguientes reflexiones con el fin de contribuir a esbozar un camino diferente al del enfrentamiento ya previsto.

Recordemos nuestra propuesta tradicional, que es más necesaria que nunca. El federalismo, como expresión actualizada de la foralidad de los viejos reinos, es la solución que puede encauzar las aspiraciones de las distintas nacionalidades que conviven en las Españas.

El momento concreto que vivimos es preocupante. La situación que se da en Cataluña está demostrando que las autoridades políticas, tanto del Gobierno español como las de la Generalitat, nos conducen a un escenario de confrontación y fractura. Y en ningún caso es admisible que aquellos que tienen la responsabilidad de gobernar pierdan el control sobre los acontecimientos.

La crisis abierta actualmente ha tomado tal deriva que es preciso recordar que la prioridad fundamental que hay que defender, y defender desde ambos lados del conflicto, es la Concordia. Si esa concordia se rompe desaparecerá todo lo demás, desaparecerá la legalidad, desaparecerá el sentido de comunidad y desaparecerá la posibilidad de solucionar cualquier tipo de problema, abriéndose paso en nuestras queridas Españas toda clase de sentimientos negativos de los que serán esclavas las generaciones futuras. Estoy convencido de que la inmensa mayoría de los ciudadanos quiere un diálogo sereno que desemboque en un pacto. Y este acuerdo aun es posible dentro del marco de una Constitución actualizada y del respeto a las aspiraciones del pueblo catalán. Este diálogo, desde la voluntad de lograr la concordia, debe tener lugar ahora, antes de que sea demasiado tarde. Estoy seguro que así, y solo así, se alcanzará la paz inmediata, futura y duradera.

Por todo lo expuesto, pido a mis leales carlistas que, cualquiera que sean sus sentimientos y sensibilidades, se abstengan de participar en actos de enfrentamiento que puedan producirse, y que ante cualquier conato de violencia ofrezcan, en la medida de sus posibilidades, su mediación. No seamos nosotros los que polaricemos la situación. Debemos de ser la voz de la calma y de la razón. Comprendo las profundas emociones que la situación de hoy puede desencadenar, pero debemos mirar a nuestra Historia y sacar las lecciones que ella nos ofrece. La violencia no lleva a soluciones duraderas.

Pido a todos los españoles que miren a su alrededor y comprendan que no existe ningún “ellos” porque todos somos un “nosotros”.

Pido a los representantes políticos que tengan la valentía y la grandeza de reconducir la peligrosa situación a la que han llevado a Cataluña y al resto de las Españas, por las vías de la concordia y de la negociación.

Mi profunda solidaridad con quienes están sufriendo las consecuencias del enfrentamiento creado por este clima de tensión.

Dado a 5 de Octubre de 2017

Desde mi rincón

DESDE MI RINCON…

Estamos, otra vez, a vueltas con el “problema catalán”.

¡Cuanta gente interesada en mantenerlo!, si es que alguna vez, desde 1873 (III Guerra Carlista) existió. (INCISO.- Si, se creó de nuevo, porque los carlistas perdimos la guerra, y luego, en la siguiente, los llamados “vencedores”, no respetaron los acuerdos -previos a su inicio- que se habían firmado, por parte de lo carlistas, con el general sublevado -(Franco fue el ultimo en sumarse al Alzamiento)- que no era, precisamente, el que luego se adueñó del Poder.) Y aquí estamos. Otra vez.

Loa Fueros Catalanes, y de Valencia, se devolvieron a sus Legitimos dueños, por voluntad y Orden de D. Carlos VII, Legítimo Rey de España. En ese Decreto, se hablaba de la FEDERACIÓN DE CATALUÑA Y VALENCIA, a la Corona de Castilla, por la “VIA DE LA FEDERACIÓN”. Es decir “inter pares”. “Entre iguales”. Como siempre había sido. Y así “corrigió” los desafueros que en años anteriores, se dieron por mor de las cosas, y de las guerras que habían acontecido, en nuestra Patria común.

Nada de eso fue respetado, por ningún gobierno que sucedió a aquella guerra, ni a la siguiente.

Y hoy? Pues hoy tampoco.

Y, cuando a un pueblo, como el catalán, que ha dado ejemplos -y no pocos- de su españolismo, se le vitupera, ningunea, y, en ocasiones, hasta se le insulta, solo se consiguen dos cosas:

1ª Que las gentes honradas, de buena fe, se cansen de oír esos improperios, y se conviertan -si no en otra cosa- en esa “mayoría silenciosa” (que vaya ud. a saber su reacción) y

2ª Los que tienen más genio -y no hace falta mucho para eso- se “subleven”, y, olvidando la historia común, se quieran marchar de esta sagrada unión que siempre fue España, buscando sino otra cosa que: el respeto que se debe a todos los pueblos de la Creación.

Y en eso, el que abajo firma, sin estar de acuerdo en la forma, si lo está en la razón.

Y amo, y lo digo, y constancia hay de ello, amo profundamente a España, y a TODOS los pueblos que la componen, como siempre ha sido desde el Albor de los tiempos -desde la Hispania Romana- hasta el mañana que será el que será. Y sin que ninguno sea mejor, o peor, que el otro. “TODOS JUNTOS EN UNIÓN” dice nuestro “Oriamendi”, y así lo entiendo, lo entendemos, y as lo proclamamos´, desde este sencillo rincón.

Pero, ay! llegaron los sofistas. (Esos “sabios” que enseñan, a los demás, la “sabiduría”, que a ellos, o a los que les pagan, interesa…). Y los Liberales, los sofistas por excelencia. Luego, los “fabianos” -empezando por los ingleses desde el siglo XVI- pregunten si no, a los catalanes que conocen, bien, su historia). Y, como “hijo suyo” el Capitalismo, que dio, a su vez, otro engendro que, por fortuna ya es historia, el Comunismo. Y este al fascismo, y al nazismo. Para que seguir…

Hoy en el año 17 del siglo XXI, ese siglo que debía, “alumbrar” un “Nuevo Orden Mundial” (seguramente en la ilusión de muchos) de justicia y paz entre los pueblos, estamos, si cabe, peor que antes.

Ya no hay “clase obrera”, para desencanto de algunas “viejas glorias” comunistas (o de sus “discípulos”)

Ya no hay “clase media”, para esos “Ciudadanos” de, más bien que mal, situación social.

Solo, tan solo quedan: Ricos, cada vez mas ricos, pero menos en numero. Y pobres, cada vez más pobres, y también, más en numero…

Por eso hay que “revolver las brasas” de antiguos incendios…

Por eso hay que “crear” odios y “abrir heridas” que ya estaban cerradas -o casi- si es que la JUSTICIA, se hubiera respetado, como debiera ser.

Por eso hay que dividir a los pueblos. Más aun si esos pueblos, se han ido hermanando los unos con los otros, con lazos de sangre, de buena vecindad, de ser iguales entre iguales “Inter pares”. De hablar la misma lengua, con tonos diferentes, siempre que diga la VERDAD.

Por eso hay que agraviar…

Y, si es necesario, MENTIR!.

(NOTA.- Fue alguien llamado Lenin, quien dijo que: “La mentira es un arma revolucionaria…” Pero, esto mejor no comentarlo. Verdad?)

Y mienten, los de aquí, y los de allá.

Y mienten, porque lo que desean, no es el bien de sus pueblos -al menos no todos- sino su particular manera de vivir (y de enriquecerse) en ese supuesto “Orden Nuevo Mundial”, haciendo para ello, si así fuera preciso, el sacrificio de sus conciudadanos. (O es que cuentan las prebendas, y subterfugios, que, a cuenta de su “lucha por la libertad”, se preparan en oscuras reuniones, con los que, ellos, aceptan como sus verdaderos “próceres”?)

Y se “envuelven” en las “banderas de los sentimientos” -estos y aquellos- para así conseguir sus propósitos.

Cambian las leyes -aquellas que habían jurado, o “prometido” cumplir- cuando se les antoja. Y esto lo hacen TODOS. Y así, la palabra del hombre, o la mujer, ya no sirve para NADA, ni aunque se publique en “acta notarial”.

Nosotros, y más quien esto firma, esta, con ella, defendiendo lo que aquí esta escrito

Sulpicio Motilla Olmo

Director