Cartas al director; En el día de hoy…

Cartas al director:

En el día de hoy…

Buenos días! Sr. director.

En el día de hoy, yo, un españolito de a pie, me dirijo a Ud. con el ruego de publicación de esta carta. Solo, tan solo, con la intención de que sepa que existo…

En el día de hoy, Agosto 19, me he levantado como todos los días -o casi- con la noble intención de contárselo.

En el día de hoy, he hecho lo de siempre… (Aseo personal, ligero desayuno, “ojeo” a las noticias -siempre repetidas- de los “telediarios”, de cualquier cadena, etc.)

En el día de hoy, he ido a hacer la pequeña compra del día… (El ama cuidaba a los chavales…) y, luego he vuelto a casa, a mi “cuarentena”. Esa que recomiendan, si uno vive en “zona contaminada…”

En el día de hoy, que resulta ser miércoles, y ¡que lo mismo da! pues me he dicho a mi mismo: “cuanta insensatez… ¿Quien promueve todo esto? y, sobre todo, ¿Qué beneficio saca de todo ello?”

En el día de hoy, Sr. director, he salido al pequeño balcón, y sin que nadie me oyera -no había nadie en la calle…- he gritado:

                                    “¡Hoy soy yo. Yo mismo.

                                                           Hoy, yo quiero vivir. ¡HACEDME SITIO!”

 

Muchas gracias, Sr. director.

NOTA DE REDACCIÓN

Tras unos tiempos, convulsos, que aún duran, El Equipo de redacción, en reunión extraordinaria, tomó la siguiente decisión, adoptada por UNANIMIDAD, de sus miembros.

1ª Aumentar, o cambiar, en su caso, el equipo que, hasta la presente, formaba parte de la redacción del mismo.

2ª Dar cabida a nuestros colaboradores habituales, y a cuantos, con sus cartas, y opiniones, nos hacen ser mejores -o al menos intentarlo- en nuestra misión de llegar a cuantos más lectores, si ello es posible. (Es un deber decir que: el parecer de los presentes ha sido casi unánime en este sentido, y así se ha procedido en consecuencia).

3ª Se conservan, sin modificación alguna, los apartados de: opinión, “cartas al director”, y otros. Si bien quedó aclarado -y aceptado por todos- que: los artículos que se publiquen, son de la exclusiva responsabidad de quién los firma. Con los , siempre conocidos, límites de, respeto, nada de palabras soeces o mal sonantes. Pudiendo ser firmados con un nombre, o “pseudónimo” a voluntad del que lo redacta. (Si bien en nuestra redacción, se conservara por parte de la Secretaría, el original remitido. Con el solo propósito de su archivo y conservación). Que, en nigún momento, será cedido a terceros, sin el consentimiento previo, y por escrito, de su autor.

4ª Se confirman en sus cargos al Sr. Secretario  y al Director. Que, en sus escritos públicos, harán constancia de este.

Se ratifica, por parte de los presentes, y después de estudiar algunas opciones presentadas, la de no cambiar, ni el formato utilizado hasta ahora, ni tampoco la “cabecera” de esta humilde página. Entendiendo que: es una representación de nuestra TOTAL historia en el devenir del tiempo. Cosa que es aceptada, por la mayoría de los presentes.

 

Y, yo, como Secretario Doy Fe.

 

 

El Secretario de Redacción

 

En un lugar de España a 15 de Agosto de 2020

(Festividad de la Asunción de la Virgen)

 

 

“El canto del cisne…”

“El canto del cisne…”

(NOTA.- El canto del cisne (griego antiguo: κύκνειον ᾆσμα; latín: carmen cygni) es una frase metafórica que se refiere al último gesto, obra o actuación de alguien justo antes de la muerte o jubilación)

Venga eso a colación con el esperpento, que no otra cosa, están haciendo en estos días los “representantes” del pueblo de Cataluña. Bueno, rectifico, de una parte -cada vez más pequeña-del pueblo catalán.  A los que, con todo respeto a sus ideas y afanes, esos “cantores” siguen queriendo involucrar al sano pueblo catalán, en “viajes a una Ítaca” que nunca existió…

(Mientras que sus “letrados”, pagados por TODOS, les niegan la autoridad para dejarlo escrito, y, por lo mismo su entrada en vigor, por falta de publicación. Si ya sé que los “medios de comunicación” “comunican” todo aquello que les traiga lectores, o espectadores, lo cual no invalida, en forma alguna, su ilegalidad, como no sea la que dice nuestra cabecera… Recordando a Vázquez de Mella: “una mentira repetida un millón de veces. NO ES UNA VERDAD, sino UN MILLÓN DE MENTIRAS”).  Sigamos.

Hablábamos del “canto del cisne”… para quien tenga oídos, y quiera oír. Y ojos, y quiera ver… Como esto no es otra cosa -además de la comentada- que un “marear la perdiz”, y distraer -intentar distraer- ese, casi pánico, que afortunadamente no ha de llegar, por lo absurdo de su falta de autoridad, conocimiento, y medios de ATAJAR, esa pandemia que, G. a D., parece que se va controlando…

El cisne -como la ilusión- es un animal hermoso y frágil. Casi como aquella, yo diría que: aquella lo es más. Que sabe, y acepta, su final. Así, su “canto”, es hermoso. Como es hermosa la gesta del héroe. Como el “adiós” del que sabe que, su recuerdo, perdurará en el tiempo y la memoria…  Pero ¡NUNCA! ha sido hermosa la mentira, el engaño, el odio a los que son diferentes… NUNCA  es ¡NUNCA!

No somos, jamás lo hemos sido -y no aspiramos a ello- a ser “consuelo de los afligidos”. Queremos, y así lo vamos a hacer, donde sea necesario, donde se pueda… Y allí donde no, será nuestro silencio quien hable por nosotros. Y por todos aquellos que, acallada su voz -nunca por el miedo- quien les diga, y lo repita, aún en el desierto, aquello que, siendo de todos, unos pocos quieran arrebatarnos.

Sea en un “parlamento regional”, o en el más alto foro (que, para lo que sirve hoy día) que existir pueda. En eso que llaman la UE. (Unión Europea). Que, a lo que parece, se “está poniendo las pilas”. (NOTA.- Aún nos falta por saber, si por salvar -de verdad- al continente, y sus pueblos, o salvar-se ellos mismos o sus propósitos de “colonización económica” al “viejo uso”). La cosa es que, a algunos países -ya no les llaman “naciones”, y entre ellos el nuestro, no les vendrá mal un poco de ayuda (aunque sea en forma de “hipotecas blandas” (Permitidme un INCISO.- Si el dinero no se “mueve” no sirve PARA NADA. Viene a ser como aquél pobre loco que llenaba su cántaro en la fuente, y, al llegar a su casa, “guardaba el cántaro en el armario, porque le gustaba el murmullo del agua de la fuente…”). Alguien les ha aclarado las ideas. Y se han puesto a trabajar, por el “bien común”. ¡Que remedio! ¿Verdad?

Bueno, dejemos que pase, un poco, el tiempo. Salgamos, lo antes posible de este laberinto del COVID 19, y libres de él, y con la mejor voluntad, sigamos trabajando, cada uno desde nuestro lugar en la sociedad, por el verdadero BIEN COMÚN.

Un cordial saludo

Nuria (Economista)

Cartas al director… “El pecado de Judas…”

 

Estos días de “semi-confinamiento” he tenido la ocasión de ver -de nuevo- la película “La Pasión de Cristo”, que ese nuevo director-actor (Mel Jibson) hizo publica unos cuantos años atrás. (Me dice quien me la ha prestado que: con permiso del Vaticano, y que antes no se emitió al publico. Y que fue aceptada, como la mas real versión ocurrida en aquel ya lejano inicio de nuestra Era…). La cosa es que he tenido tiempo, ese “confinamiento” da para algunas cosas, creo que buenas, de “estudiar” un poco todo aquello.

No he de repetir aquí, lo que es de todos conocido, sino decir -con su permiso- una opinión sobre ese controvertido personaje que se llamó Judas el Iscariote.

En la película que comento -no hecha para “pusilánimes” y sensibleros -de los que hay, y muchos- termina el film, con una escena en la que Judas (el apóstol traidor) aparece colgado por el cuello, de un árbol, a cuyos pies hay un sano (borrico) comido por los gusanos, y en evidente estado de putrefacción…. No deseo yo, si no interpretar dicha escena, desde un punto de vista -si me permite- un tanto “simbolista”. En el que, ese borrico, no sería otra cosa que: el final del mal, hecho acaecido, como consecuencia de un acto abominable…

Y, de ahí, extraigo esta idea que, me atrevo, a exponer a continuación…

El pecado de Judas (llamado Iscariote) no fue la traición, que el Maestro, sabía y conocía de sobra. También que ese “apóstol” sería quien le delataría. Así pues Jesús, aceptaba su final, como en efecto sucedió, “..por designio de su Padre Celestial…”, y que para eso se encarnó como hombre…

El pecado de Judas, fue la DESESPERACIÓN.

El OLVIDO, de la Misericordia Divina. El pensar, y aceptar, que SU pecado no podría ser reparado….

Ese, entiendo yo que fue el verdadero pecado de Judas. OLVIDAR, la verdadera naturaleza del que era su “maestro”. Y sus enseñanzas…

Compartir, con otros, la llegada de un “mesías” que libraría a su pueblo de la “bota romana”. Era algo que compartían todos -o casi- los judíos de su tiempo. Y que era -convenientemente “aliñado” por los sumo-sacerdotes del Templo- (ahora llamados, con evidente sarcasmo, muchos de ellos, “demócratas”, aunque su nombre, según yo le entiendo, sigue siendo: FARISEOS. O sea, como dicen las Escrituras: “sepulcros blanqueados”).

No trato, sr. Director, de reivindicar esa figura de la Historia. Únicamente digo -y muchas gracias, por la publicación de esta carta, si llega a serlo- que reivindico la oportunidad de la ESPERANZA. El saber que existe la MISERICORDIA, y que un JUEZ JUSTO, si ha de condenar, lo hace. Y si ha de perdonar, con mas razón aún, TAMBIÉN.

 

Muchas gracias. Sr. Director.

30 de Julio de 2020

“Testimonio…” (… y que más?)

“Testimonio…”  (… y que más?)

(Según el Diccionario de R. A. de la Lengua)…Declaración que hace una persona para demostrar, o asegurar, la veracidad de un hecho por haber sido testigo de él. (O formar parte, o pretender hacerlo, de él).  (Nota.- La “cursiva” es nuestra…).

Pregunta: ¿Y basta con eso?

Hace ya mucho tiempo que, los testimonios –por otro lado necesarios- están en los Libros de Historia. (Algunos justos, y ecuánimes, y libres, y honrados. De otros, bueno de otros, sobre todos los que están dirigidos, y CREADOS, para mantener un determinado “orden establecido”) Y que, por lo mismo, sirven, y ayudan, o intentan ayudar, a ese mismo “Orden establecido”. Generalmente al servicio -SIEMPRE- de los mismos. Aún en contra -demasiadas veces- de la VERDAD.  Esta, dicha, ahora con mayúsculas, para que se sepa que: no hay una verdad para cada uno. Si no, en todo caso: o bien manipulación, o incluso -después de la ocultación- la MENTIRA. (INCISO.- Una vez leí, en un libro de “estudio de comercio” que: No decir TODA la verdad, es decir: sesgarla y “olvidar algo en el tintero”, no constituía delito. Si no que era una “estrategia comercial”). “Toma del frasco carrasco…”.

Esto, hablando de los libros, que, con más o menos fortuna, muchos se dedican es escribir, sobre nosotros: los carlistas.

Pero no es ese el tema de este pequeño artículo… La cosa va por otro lado…

Hablamos, hoy, de esos “testimonios” que se dan GRATIS, si hay quien escuche, naturalmente. De forma “hablada”, o de otras, que las hay en los “modernos medios”, que “dan fe” de lo que se dice en el encabezamiento. (Tales, como las “fotos” en las que se “aparece” generalmente cerca, o “al lado”, del “motivo central”. O se habla, los días, y aún los años, siguientes, al resto de personas, más o menos afines. Con la “sana intención” -otra rozaría esa  ofensa que, siempre hemos desechado en nuestra relación con TODOS los demás- de dejar “testimonio” de: “…yo también estaba allí”. O sea que, ya “metidos en harina” que decía mi buen padre (q.e.p.d.) vamos al “núcleo, o asunto, de este pequeño artículo.

Hoy en día, lo que prima, De VERDAD, es el ejemplo personal de cada uno, si es que realmente, se quiere hacer, o ayudar -hablo de los que son, dicen ser, y se “confiesan” CARLISTAS – De los otros, como dice el buen refrán: “…que cada palo, aguante su vela…”- Porque, “testimonios”, hay los suficientes, en la Historia, en los libros, en los grabados, y también -si también- en los pequeños, o grandes actos, que los que los convocan –con la Idea de SERVIR, que no de “ser – vistos”, que no es lo mismo, NI SE PARECE, hacen, en cuanto les es posible, ya no de hacer, si no de DEMOSTRAR, que: el Carlismo, y los Carlistas, SEGUIMOS AQUÍ, y no es que hayamos vuelto, ES QUE ¡NUNCA NOS HEMOS IDO! . Ese es el verdadero TESTIMONIO.

El otro, el del encabezamiento, suele ser, la mayoría de las veces, lo que a continuación del párrafo, se dice. (INCISO 2.- Y no es nuestra misión, juzgar, ni condenar, a nadie, por lo que hace -o deja de hacer- es solo, tan solo, una “llamada a la conciencia de muchos”, que no todos, afortunadamente- que cada uno responderá, cuando le toque, ante si, y ante quién, si, puede, y tenga el derecho de ser juez).

O de otra forma -tal vez interesada, tal vez cobarde, y por lo mismo mezquina, y ruin, y sucia- estaremos haciendo aquello que, nuestro Buen Rey (q. g. h.) D. Carlos Hugo de Borbón-Parma, padre nuestro joven Rey, D. Carlos Javier, nos habló en una sus últimas comparecencias, con nosotros -los que Él llamaba sus “Leales Carlistas”, nos recordaba: “…no se puede conducir, mirando siempre al espejo retrovisor…”. No todos lo oyeron. O, tal vez, solo tal vez, había “ruido de fondo” y no se enteraron de ello. (No sería esta, una mala excusa, si es que llegara a serlo…). Y, eso, queridos lectores, el “no oírlo”, tampoco es una “razón” para ser solo -o pretenderlo- “testimonio”.

Porque, luego, llegan los “hechos” Lo que, normalmente, y educadamente, llamamos: “la vida cotidiana…”, y, es en ella, en el “día a día”, cuando nuestros hechos, nuestras actitudes,  y nuestro comportamiento, demuestran, sin ninguna duda, ese TESTIMONIO, que se nos pide -y aún se nos EXIGE- no ya como Carlistas, que por eso mismo AÚN MÁS, si no que REALMENTE, lo damos, como norma de conducta. Y lo hacemos LIBREMENTE. Exactamente, con la misma libertad de aquellos otros, que “buscan su hueco”, en la foto, loa más cerca del “motivo central”, para -quién sabe- si, de esa forma, evitar que se dude de sus aseveraciones. Más aún según de comporten en esa “vida cotidiana…”

No repetiremos aquello de: “…por sus hechos los conoereis…” Ellos, ya lo han olvidado. ¡Peor para ellos! Pues que necesitan del “aplauso” -y aún de la envidia, en muchos casos- para sentir la “mirada” y ese otro sentimiento, de quienes les oyen.

Gracias a Dios, no nos contamos entre ellos…

 

Un fuerte y sincero abrazo

 

Sulpicio Motilla Olmo

Director.

 

P.S. Por ser esta mi opinión personal. Aunque compartida. Me veo en la necesidad de firmarla. Gracias de nuevo a TODOS.

“Decía, mi “viejo maestro…”

“Decía, mi “viejo maestro…”

“No hay mejor manera de hacer daño a una Causa, que defenderla con malos argumentos…”

                               (F. Nietszche) 

Y, eso, es algo tan claro que no necesita explicación…

 

Por eso, el comentario siguiente, sin ánimo de ofender a nadie -pues nunca el insulto dio razón, aunque se tenga- lo que sigue a continuación, tampoco es de la aquél -mal- leñador que solo hace leña “del árbol caído…”. Antes bien es un comentario, que, con el permiso de nuestros lectores, hacemos para una serena reflexión. Y lo hacemos porque siendo, como somos, defensores de la institución monárquica (y aquí hablaríamos,, lo haremos en otro momento, de la “monarquía templada” no de la “soberanía partida”) sistema que dio al mundo, todo lo bueno -también lo malo, según quién la detentaba- en varios, muchos, miles de años, y por su propia naturaleza, algo nos toca decir al respecto.

 

(INCISO.- No compararemos, nuestra España, con otros países, sea cual sea su forma de gobierno. Cada pueblo tiene aquél que le place, o elige, o soporta. No estamos solos en el mundo, y nuestra obligación, como país y como como pueblo, es, antes que nada, el RESPETO a todos los demás. He aquí una premisa que NUNCA habremos de faltar. Consciente, ni inconscientemente.) Dicho esto…

 

Todo lo que está “apareciendo” últimamente en los medios, no es sino el preámbulo -salvado sea el derecho a la información- de algo que se viene “incubando” desde que empezó la “deriva”, si no antes, del anterior “Jefe del Estado”. (NOTA.- No pediremos  excusa alguna  por no llamarle “”rey”, y mucho menos “emérito”. Salida de compromiso de muchos “republicanos” para salvar “el pesebre” del que viven, unos cuantos -muchos- entre ellos los dichos “republicanos”, y, a la vista esta, que no precisamente, mal.) Sigamos…

 

Dice también el “viejo refrán marinero” que: …las ratas son las primeras en abandonar el barco, cuando este empieza a “hacer aguas…” No es este al caso. El caso es que, y cada vez está más claro que: lo que se pretende, es ya que no un “cambio de rumbo”, cosa bastante imposible en los inmediatos tiempos (esperemos un par de años…), si al menos un “cambio” -con miras a la permanencia –cosa, por lo demás, diafanmente clara– en el “sistema”.

 

La “distancia” que, el actual “jefe del estado”, mantiene con su antecesor, no difiere EN ABSOLUTO, de la razón anterior. Así no nos ocuparemos, por ahora, de tratar este asunto.

 

Y, volviendo al encabezamiento de este comentario, podemos ver como: las razones “históricas” que algunos aducen -“democracia, renovación, cambio de forma de gobierno, etc, etc.- en NADA ha cambiado, antes bien en algunas cosas ha empeorado, con o sin, la anuencia del llamado “jefe del estado”. Al que, como garantía -¿y que si no?- la llamada “Carta Magna”, blinda y permite, como “intocable”, hacer lo que, ahora se está haciendo de “dominio público”. A costa, como todo lo acaecido durante su “mandato” -si es que alguna vez “mandó” algo- del pueblo, llano y sencillo. (Los otros, los que también se lucraron, con o sin, su colaboración o su silencio COMPLICE,

esos, entre los que estamos TODOS LOS DEMÁS, nos toca, como dice el viejo dicho: “callar y aplaudir…”.

 

Pero, no hay cuidado. Los que ahora se “rasgan la vestiduras” (será que tienen una nueva camisa de “otro color” guardada en el armario? Pregunto…). Si se produce ese “cambio”, o esa reforma de la constitución -paso necesario, según ella misma, para -si no liquidar, si al menos, modificar ese articulo famoso de la “inviolabilidad” de quien detente, “nominalmente”, el poder- entonces, tal vez, solo tal vez, llegue “… el llanto y el crujir de dientes…” que hablan las “Escrituras”. (Pero, si se les da tiempo, ya se habrán preparado un “dorado exilio” en uno de esos “Paraísos” que aún quedan -y lo que van a durar todavía- en el planeta tierra).

Decíamos, al principio, lo de la mejor forma de dañar a una causa…

Nosotros, los carlistas, los que con más de alguna -desgraciada- actuación, nos hemos mantenido FIRMES, en nuestra concepción de la “monarquía” (templada, que no “tibia”, ni mucho menos oportunista) al servicio de sus pueblos. Nosotros que nunca hemos “llorado” cual inútiles plañideras de “contrato”, o cobardía. Nosotros, convencidos de que un Rey es para su pueblo, y no un pueblo para un rey. Nosotros seguimos FIELES y ABSOLUTAMENTE  LEALES, a nuestros Principios. y nos duele, porque así es la Verdad, que se utilice por parte de personas que en NADA, y NUNCA, merecieron ese lugar, la sagrada Institución, para su lucro personal. Cuanto menos aún, en devaneos, regalos, “amores que se pagan -a muy buen precio- y otras lindezas.

 

No nos escandaliza, que, según los comentarios -en voz no muy alta, por cierto, de momento- se diga, en algunos programas televisivos, que: “…entre los jóvenes está creciendo el corazón republicano…” ¿Como nos iba a extrañar, con tan claros ejemplos “monárquicos”?

 

Y con los argumentos -volvamos al encabezamiento- que se están dando por los medios. ¿Como nos iba a extrañar?

 

Seamos honestos, con todos, y con nosotros mismos. Mientras haya -en España- un “monarca” del estilo “Alfonsino”, o descendiente de él, ese “sentimiento” que no es otra cosa que: un rechazo frontal,  a quien se rige por esos principios, la cosa será (hablamos de una nueva república) IMPARABLE. Nos guste o no.

 

Nosotros, y hablo por nosotros, seguiremos siendo lo que somos: LEGTIMISTAS, MONARQUICOS, de la verdadera monarquía, de aquella que, apoyada y cimentada en el amor a su pueblo, y DE SU PUEBLO, rige y gobierna con plena RESPONSABILIDAD.

 

Que eso es por lo que SIEMPRE hemos luchado, y lucharemos, los que sentimos, en el corazón, y en la cabeza, el orgullo de la tierra en la que nacimos. Y que comprendiendo a los que también así piensan y sienten, en la suya, nos sentimos hermanos suyos, y ellos de nosotros.

 

Dejadnos terminar, a guisa de consejo, con aquellos versos, de un poeta canta-autor recientemente fallecido…. (L. E. Aute).

 

Hay demasiados profetas, profesionales de la Libertad, que hacen

                                                                               del aire “bandera”, pretexto inútil, para respirar…”

 

O, si lo preferís…

 

Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros vestidos de ovejas…”

 

Que de todo nos vamos a encontrar, en este, largo, camino de la “recuperación”….

 

 

Un sentido, y cálido abrazo

 

Oriamendi.org

«Poderoso Caballero es D. Dinero…»

“Poderoso Caballero es D. Dinero…”

(Luis de Góngora)

Dígase, lo que se diga, tenía razón el poeta, cuando escribió estas frases…

(PERDÓN! Queridos amigos, y lectores, por tanto tiempo “desaparecidos” de este espacio público que llaman la “red”. Razones las hay, pero que al ser -al menos las más notorias- del común conocimiento, se entenderán las causas… Bien. A la tarea!!)

Esto viene, si nos lo permiten uds, a cuenta con la negociación que -ayer mismo- acabó en Bruselas… Veamos:

En un “sistema capitalista” como el que “gozamos” -algunos, pocos, lo “gozan” verdaderamente, otros lo “ven pasar”- leer lo que  escribió, ya en aquél lejano siglo XVI, D. Luis de Góngora, tiene toda su actualidad, desde la “memoria de los tiempos…” Y, ahora, en que se ha “alcanzado un acuerdo” de “reparto de los atributos de sr. Dinero”, que -dicho sea de paso-solo es eso: dinero, ya hay quienes formando parte del sistema, y lo que es más aún si cabe: siendo fieles servidores del mismo, léase: PP, Cs., Vox, y otros advenedizos, se ponen a meter “los pollos en el corral”, diciendo que se podía hacer más… (NOTA.- Cualquier, medianamente, observador se da cuenta que: eso, ahora mismo es imposible.). Veamos:

En esta llamada U. E. en que, casi todo, se basa en la inter-relación de las naciones –lo de los pueblos, queda aún un poco lejos- el “casi todo”, se basa en la cuestión económica. Y, lo que llega, antes que nada, a las familias, y a los “ciudadanos de a pie”, es -al final de mes- lo queda, si algo queda, en los bolsillos… Que está por ver, pero bueno. (De la “moral”, y otras cosas, que parecen olvidadas, hablaremos otro día). En ello andamos.

Así, el acuerdo de Bruselas, que va a dar mucho que hablar -sobre todo a los que no tienen otro trabajo que “marear la perdiz”- es como se van a utilizar esos “fondos”, que, ayer mismo, se acordaron, y cuyas cifras, solo hace unos años, “mareaba”, leerlas.

Porque no se dirá la “letra menuda” del acuerdo. En España, menos aún. Y se puede suponer, sin que esto signifique una “norma” sino algo evidente, que los “recortes” que, los “países del Norte” imponen, tiene mucho que ver, no ya con las pensiones -que no pueden ser más bajas- NO con la “reforma laboral” (existen, en Europa, sindicatos NADA DOMESTICADOS, que negocian de “tú a tú” con los gobiernos, y las multinacionales, con los agricultores etc., no como los de aquí, España, que no son si no “la voz de su amo…” es decir: del gobierno de turno), si no con la “carga” que, para el presupuesto, representan las “fuerzas pasivas”, es decir: funcionarios públicos –léase: políticos, asesores, cargos de confianza, “consejeros reales”, senadores que, dicho sea de paso, ¿alguien sabe para que narices sirve el “senado”?- esas son la “clases pasivas”. Pasivas a la hora de producir algo para la nación, que para el “cobro” a finales de mes, y prebendas, exanciones, y otras lindezas, se pintan solos! Esas son las autenticas “clases pasivas”. (Y no olvidamos los sueldos de por vida, de los “presidentes autonómicos”, que esas son aparte…).

¿Puede, pues, extrañar que “los países del Norte”, un poco -bastante- más serios con los suyos, pongan inconvenientes al antes dicho reparto?

(NOTA.- Observe, amigo (a) lector (a) el número de funcionarios, en relación al número de habitantes, que hay entre los diversos países de la llamada UE. Y luego, si le parece, juzgue… Y el reparto de la “carga social”, y las subvenciones a los partidos políticos, sindicatos, ONGs, etc. y, seguramente, seguramente, entenderá a esos “bárbaros -en otro tiempo así llamados- del Norte”).

Pero ¡ay! el dinero…

(El dinero, tiene, en si mismo, un serio problema: debe circular. O, de lo contrario no sirve para nada. Recuerdo a un antiguo amigo que siempre decía: “…era un tipo tan pobre, tan pobre, que solo tenía dinero…) Yes verdad.

Si la UE, no se pone a trabajar, a exigir cambios, a quienes deben ser, en buena ley, sus “iguales”, o parecidos al menos, la UE, y con ella el continente europeo, se ¡¡va al GARETE!!,  y, lo que venga después, vale más que no lo veamos. Nosotros, ni nuestros nietos. Con un “ogro” en el horizonte, o dos, llamados: Trump, y China, ya tenemos bastantes preocupaciones.

O pensabais que no?

 

Un saludo cordial y sincero

Los del Oriamendi.