Cartas al Director…

Desde el gallinero… (porqué le escribo, Sr. director, desde este gallinero donde he pasado la noche) me ha dado por pensar -a veces, durante el “camino”- (voy andando “camino de Santiago”) y escucho las noticias, en mi transistor, o en algún albergue, que paro a descansar, y veo -un rato- la “tele”. Y me da por pensar…
“ELECCIONES” ¿de nuevo? ¡UY, que miedo! (debería decir, o preguntar: pero quien tiene miedo?) Y lo pregunto: ¿Quién tiene miedo a unas nuevas elecciones?
Serán, por, fortuna, esos -o esas- que no tienen “cromos para cambiar” (Aunque todos, con diferente color, son exactamente IGUALES). O aquellos que pretenden que se “olviden” que hicieron -y no hicieron más porque no pudieron- con la “Ley Electoral”, o la “Ley de Hont”, y que ninguno de ellos cuestiona -no les conviene- a día de hoy? O es que ya, más que hartos de lo mismo, los españolitos de “a pie”, esta vez si se van a quedar en sus casas, y la abstención va a ser morrocotuda?
El miedo, según el diccionario: Sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario.
Ese es el MIEDO, así con mayúsculas, que tienen TODOS. Y todos son esos que acuden al pueblo -a pedir su “sufragio, cuando -como dice la definición del diccionario- “sensación de angustia por la presencia de un peligro real o imaginario..” .
Así es que, sr. Director, por no ponerme pesado, y para público conocimiento, le participo que: lo primero que le voy a pedir, a nuestro Santo Patrón Santiago, en cuanto llegue allí, que: de nuevo monte en su caballo, se de un “paseíto” por esta su España, y si conviene, que no la “cierre”, no. Que abra la puerta, pero para que se vayan -antes de que nos obliguen a echarlos- a TODAS ESTAS CUADRILLAS DE MANGANTES y MAL NACIDOS, que nos gobiernan, o que hacen “mangas y capirotes”, para que -pobrecitos nosotros- aun creamos que lo hacen todo por el “bien general”.
Muchas gracias Sr. Director

Antonio. En un lugar del “Camino”, una clara mañana de Junio…

Carta abierta …

Carta abierta…

(A un individuo que responde al nombre de José Jesús Rodríguez Elvira)

ACLARACIÓN necesaria: le llamo: individuo, y no “señor”, porque…

1º No le falto al respeto. Y porque lo de “señor” le queda bastante, bastante GRANDE, y a mi me gusta ser justo con todos lo que lo merecen.

2º Tampoco le llamo “Caballero”, porque no hallo, en él, ninguna de las cualidades que requiere la tal condición.

Dicho esto…

Ud. -ese tratamiento lo hago en uso de la buena educación de la que dispongo- se ha dedicado, en un panfleto que circula por la “red”, en “poner a caldo” a unas cuantas personas, entre las que me cuento. O sea que le contesto, públicamente -de la misma forma que ud. ha hecho- pues nada hay mejor que pagar con la misma moneda. Para responder, siquiera una vez (más sería demasiado para lo ud, y los que le mandan), zanjando así un asunto, que no merece más tiempo que el que tardo en responderle. Siquiera por alusiones.

Es ud. un individuo impresentable. Hágaselo mirar por alguien que no sean esos que le utilizan cono “ariete”, por si pudiera poner remedio a sus desvaríos. Cosa que, por otro lado, veo harto difícil, pero de menos nos hizo Dios. Y así, tal vez en vez de “rebuscar” en el pasado de personas, entre ellas yo, a las que alude -muestra inequívoca de su incompetencia, y de la de aquellos que le han suministrado todo ese “historial” de esas  a las que nombra- eso sí con nombres y apellidos- ¡que “gloria y valentía” la suya! y de ellos (otra muestra de que: lo único que les mueve son: la envidia, el rencor, y la incompetencia, y me dejo “algo -aún- en el tintero”). Y encima se “honra” con ello, si es que la Honra, así con mayúscula, la encontró alguna vez en su camino. Cosa que dudo.

Digo pues, y con esto termino (no es mi deseo gastar mi tiempo en sandeces semejantes), digo que: la próxima vez que se le ocurra usar mi nombre, lo haga dirigiéndose directamente a mí. Y, al propio tiempo, ya de paso, me nombra a sus “padrinos”, y quedamos y nos vemos, ud. y yo, “cara a cara”. O bien se abstenga de ello. No es mi misión servir de “mensajero  a sueldo”, como tal parece ser la suya, y, repito, de aquellos a quién sirve. Pero olvidaba -que cosas verdad- que no es ud. un Caballero y que, esas cosas le vienen, bastante GRANDES…

No le deseo nada malo, no es necesario, pero si, por mi buena educación, antes nombrada, debo cerrar esta “carta abierta”, con un -casi- “saludo cordial”.

 

Frdo. Sulpicio Motilla Olmo

Director

A los 20 días de Mayo de 2019

Un año más, MONTEJURRA.

Tal y como estaba previsto, el pasado domingo día 5 de mayo, un año más los Carlistas nos reunimos en la montaña sagrada de Montejurra para rezar por los que nos precedieron tal y como venimos haciendo desde 1939.

Este año había una grata novedad, poco antes de las 10 de la mañana, llegó a la falda del monte, abarrotada de boinas Rojas, Don Carlos Javier de Borbón Parma y su esposa. Tras saludar a los presentes, los reyes, acompañados por los carlistas, entre los que se encontraban la Asociación Oriamendi, con su Junta Directiva, comenzaron el ascenso a Montejurra, rezando las estaciones del viacrucis, y recordando especialmente a los tercios de Requetés a los que está dedicado.

 

Una vez en la cumbre, ya en la gruta del cristo negro, se escucho la santa misa, y finalizada esta, Don Carlos dirigió unas palabras a los asistentes. Unas palabras, primero de recuerdo y homenaje, y después de compromiso con las Españas y con el Carlismo. Un acto que quedará en el recuerdo de todos, que se volverá a repetir sin duda alguna, y que finalizó, como no podía ser de otra manera. Con el canto del Oriamendi.

La secretaría general.

Hablemos, hoy, de la HONRA …

 

Respeto y buena opinión que se tiene de las cualidades morales, y de la dignidad de una persona.

También: Cosa por la que una persona se siente enaltecida y orgullosa.

“Al Rey, la hacienda y la vida, se han de dar. Pero la Honra, no. Porque la Honra es patrimonio del Alma, y el Alma solo es de Dios.”

(“El alcalde de Zalamea”. Lope de Vega)

 

Que alguien nos tache de “retrógrados” -o “anticuados” que lo mismo tiene- nos deja, sencillamente “al pairo”. Que dicen las gentes de la mar… Son los actos nuestros de cada día, los que “hablan” por nosotros. En eso demostramos -sin esfuerzo alguno, de otra forma solo seríamos unos embaucadores- a nuestros coetáneos, que usamos de esa noble acción, y, con ella, cumplimos con ese sagrado deber.

No señalaremos a nadie. Los actos de cada uno hablan por si mismos, y por él.

El pasado domingo en la Sagrada montaña de Montejurra, nuestros Reyes dieron ejemplo de ello. Llegaron a la cumbre, Él y Ella, (nuestra sincera admiración, además del afecto con que saben que cuentan). Y honraron, allí mismo, a TODOS, los que fueron antes… Y a nosotros con ellos. Y no atisbamos cansancio alguno en su mirada. Allí en la cumbre, mientras S. M. el Rey, nos hablaba, dos águilas (o era el “Águila Bicéfala” de nuestro escudo?) volaban en círculo sobre nuestras cabezas… Una por cada uno de ellos? Nuestro símbolo allá en lo Alto, como muestra de nuestra VERDAD de siempre?) Fuera como fuera, allí estábamos los “leales”, en nombre de todos los que no pudieron venir también: Él, nuestro Rey -el único Rey- de España, el que no necesita, el “adjetivo” de “Légitimo”. Porque solo puede haber uno. También las vio, y lo señaló con un sencillo gesto a quién lo pudo ver…

Ayer, en la Sagrada montaña de Montejurra. Pusimos, en nombre de TODOS,  los que somos sus “leales”, otra vez manifiestamente claro, LA VERDAD, de cuanto se dice más arriba.

Y, como el Vizconde de Orbe, dijera en su día a D. Carlos VII, repetimos aquí, a nuestro Rey D. Carlos Javier

“Ayer, hoy, mañana, SIEMPRE, con Vos.”

 

Un saludo cordial, a todos los que nos leen

 

Los del Oriamendi

SOBRE LA DECENCIA, Y LA INDECENCIA

Sobre la decencia, y la indecencia…

DECENCIA.- (Del diccionario de la Real Academia de la Lengua Española) Dignidad en los actos y en las palabras conforme, al estado o calidad de las personas.

Cabalmente: INDECENCIA será pues todo lo contario…

Bombardeándonos como están todos los días (menos mal que ya quedan pocos) con tanto “debate” y tanta calamidad -hablada y escrita- conveniente será saber, y comentar, lo que más arriba abre este escrito…

Alguna vez henos dicho aquí que: la mejor manera de perjudicar a una causa, es defenderla con malos argumentos.

Ahora, que después de muchos años, en el País vasco, se camina en paz por las calles, que, si no olvidados, si perdonados -de alguna manera- aquellos actos que tanto dolor causaron, viene ese “salvador” -llamado Casado- a “remover las brasas” de aquel, más que doloroso incendio.(Y esto lo escribo yo, que he perdido amigos en aquél quebranto), para obtener -si es que lo consigue, que me permito dudarlo, algún voto más el próximo día 28.

¡ESO ES UNA IINDECENCIA! Se pongan como se pongan, sus bien pagados acólitos.

Hay un bien, que no siempre se alcanza por los caminos de la comprensión y el perdón. Y se llama PAZ. Pero, sin olvidar -que olvidar no es perdonar- pero sí hay que darle una oportunidad a la PAZ.Y en eso deberíamos estar cuantos más mejor. El “debate” de ayer fue un “más de lo mismo”. Un “sr.”-Cs. ciudadanos- que se “cambia de chaqueta”, y de camisa, cuando le conviene a sus personales intereses, no tiene que dar lección alguna de honradez. ¿Porque no dice quién subvenciona, y paga una parte, o todo, de los gastos, y fastos, de su organización? ¿Porqué se llena de palabras como si fuera un profeta, cuando el LIBERALISMO, ha sido, y es, el mal que desde hace doscientos años asola a la Europa? ¿Porqué niega una cosa en un “ataque” más que premeditado a su “supuesto competidor”, cuando, a la vuelta de la esquina, va a“pactar” con él, si llega el caso, de convertirse en el “nuevo inquilino de la Moncloa”?

Entre unos y otros -entre todos- van a hacer buenos a los “malos” de turno. (Según ellos a aquellos que, muy oportunamente, la “Junta Electoral Central”, no permitieron estar en el debate. Se llamen como se llamen).

LEGALIDAD.- Ordenamiento jurídico vigente. Que se puede cambiar, a tenor, de los intereses que puedan convenir. Añado yo.

Y ¡ay!, esa “Junta” ha operado “legalmente” y ¡a callar! los disconformes!.

Y eso también es, en términos legítimos, una INDECENCIA. (Claro al servicio de los “poderes facticos” de turno, o de aquellos de los que se espera algo, que no puede decirse abiertamente).

LEGITIMDAD.- En ciencia política, es el concepto con el que se enjuicia la capacidad de un poder para obtener obediencia sin necesidad de recurrir a la coacción que supone la amenaza de la fuerza, de tal forma que un Estado es legítimo si existe un consenso entre los miembros de la comunidad política para aceptar la autoridad vigente. En este sentido el término tiene sus orígenes en el derecho privado sucesorio y aparece vinculado a la política en relación con la restauración monárquica tras la Revolución francesa.

Nada que ver con el concepto “legalidad” que, como queda dicho, cambia al capricho y antojo de quien ejerza, en ese tiempo, el acto de gobierno.

Y si, los que pretenden gobernar no tienen en sus programas, o principios aquella DECENCIA Y RESPETO, por el dolor ajeno, y solo agitan fantasmas del pasado, por doloroso que fuera, tampoco pueden tener, ni aspirar, a ser los legitimos representantes, ni siquiera de aquellos que, con su anuencia, les ayudan a llegar al Poder. Lea ud. amigo lector, lo que mejor entienda, y su idea le lleve. Pero no se puede, porque no es decente, mover el dolor ajeno para llegar a ningún lugar, por encumbrado que esté. Y menos aún -eso menos que nada- para representar, o gobernar aquello que es de todos.

No hablamos en favor de este, o aquél. Son hijos de los mismos desmanes cometidos a lo largo de DOS SIGLOS, pero si la DECENCIA, es y debe ser, la norma de conducta entre los hombres, ayer, en ese “debate”, los únicos que hicieron gala de ella -la tengan, o no, en su programa- no fueron esos “salvadores” de España.

No al menos, según mi leal saber y entender.

 

Muchas gracias, sr. director

 

En España, en Tiempos Críticos para su Historia.

Preguntas y respuestas…

Preguntas y respuestas…

(de nuestros archivos…)

Corrían los días de la 1ª República, cuando el presidente de las cortes”, preguntó al diputado Sr. D. Antonio Aparisi i Guijarro -diputado carlista- le preguntó:

“Pero Uds., si puede saberse, que es lo que quieren?. Que quieren los carlistas?”

Respuesta del insigne, gran valenciano: “Sr. Presidente, la dignidad que da un trabajo honrado, y el descanso de dos metros de tierra que necesita cualquier muerto…”

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Más…

Hablando, ahora que, los sofistas vuelven a las andadas…

A Ricardo Wagner, el gran compositor, alguien le preguntó -siglo XIX- por la teoría de la “igualdad”

Respuesta: “No se nos oculta esa dicha teoría. Y no podemos imaginar peor monstruo que ese…”

Item. Uno, que fue su amigo durante muchos años, y su admirador, F. Nietzsche, escribió:

“La igualdad, no es otra cosa que la tiránica locura de los impotentes…”

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Hoy, ayer, pues las cosas que no pueden ser, sirven -casi siempre- a aquellos que no tienen otros argumentos, y si una imperiosa necesidad de “hacerse oir” -aunque sea únicamente para decir sandeces, y tropelías, ahora, digo, estamos a vueltas con lo mismo.

La diferencia entre los seres humanos, no es, no debe, ni puede ser, por razón del sexo, o de la edad, o de la raza. Ni tan solo por la distinta, y necesaria, forma de pensar y de hacer. La diferencia está, y así ha sido siempre -bueno mientras cada cosa ocupaba su lugar en el mundo- los hechos de los hombres (y de las mujeres). Su capacidad de crear, de hacer, de ser útiles a los demás. A sus pueblos, a sus gentes. Cada uno desde su lugar en la sociedad. TODOS SOMOS NECESARIOS. El que dirige, el que barre la calle, el carpintero, el chofer que lleva el autobús, el que enseña… El guardia que sirve al Orden público. Y cada uno tiene una misión, y un quehacer que cumplir. Y no debe, el alcalde, barrer la calle… Y no debe, el guardia, gobernar la región. TODOS tienen, tenemos, un origen, que aún no siendo el mismo  a todos nos obliga. En eso somos iguales.

Y, también en DERECHOS.

Pero no podemos ser iguales -líbrenos Dios de ello- en todas las cosas de la vida, y de la sociedad. (Aquél “Mundo feliz” de Aldous Husley, solo era una entelequia, que quién sabe para quién la inventó, y si es que había “empinado el codo, y no sabia lo que decía…).

No se puede, por “decreto”, hacer que una empresa sea “paritaria” entre hombres y mujeres. Porque su naturaleza, su constitución, no es la misma. Sencillamente.

Demuestre, cada uno su valía, en aquello para lo que sea requerido. O a lo que aspire. Y sea, como dicen los libros, sus hechos los que hablen por él, o por ella. Y sean sus frutos, el fruto de su trabajo, de su “bien hacer”, de su voluntad, de su constancia, los que hablen por esa persona, sea hombre o mujer.

Y tenga el respeto, que no solo por ser humano -humana- corresponde, que también, y SIEMPRE, de los demás. Y el reconocimiento que con ello se gane. Y goce de él, pues lo ha merecido. Y quédese, para otros, para los holgazanes, los desocupados -porque no quieren trabajar, no los del “paro”- esa entelequia, esa aberración igualitaria, que, allá por el siglo XIX, algunos -usando de la necesidad de muchos- propagaron. Y que otros -dignos herederos, miopes interesados como aquellos de entonces- siguen hoy “dando la vara” a quienes tienen, todavía, la paciencia de oírles.

 

A nosotros, esa cantinela, por más que sabida, es más -aún- aburrida

 

Nosotros, los del Oriamendi.

Un cordial saludo, amigos lectores…

De la Libertad… ( y otras cosas que tienen que ver con ella)

(NOTA.- Debo decir, en primer lugar, que: lo que sigue a continuación, es únicamente, una concepción personal sobre algo que es de TODOS. Que la digo, y mantengo, bajo mi propia responsabilidad, absolutamente consciente, de que se puede -o no- estar de acuerdo con ella. Pero que, también, lo hago por otras muchas personas que, por las causas que sean, no se atreven, o no desean, decirlas. Dicho esto…)

No es un secreto, antes bien un deseo -pocas veces cumplido- de ser LIBRES.

Y así es como nos hizo, a los seres humanos, el CREADOR. El que todo lo hizo. El que todo lo puede.

(Permitidme, amigos una pequeña digresión.

En los campamentos del R. (Antes de que otras personas los hicieran imposibles), solo tan solo, por no aceptar el COMPROMISO, que -supuestamente- ello les acarreaba (falso de toda falsedad), se hablaba, se estudiaba, se leía, se comentaban todas las cosas que tenían que ver con la formación de nuestros jóvenes. También, por parte de los mayores -gente que sabía de que hablaba- y que, con solo estar en aquellas “clases”, acababan con las dudas que surgían, en los temas que fueran… Allí, muchos aprendimos que: el Poder Omnímodo de Dios, tenía un solo límite. Límite, que Él mismo se puso a Sí mismo: La Libertad del Hombre. Libertad para elegir, para poder organizar su vida. Para decidir por si mismo. Y que esa Libertad, no le eximia -antes le obligaba- a ser noble y honrado, en su quehacer con los demás hombres. Eso se llama LIBERTAD).

Ahora, nos están “bombardeando”, día tras día, con todo -con todas- aquello -as cosas- que les puede dar un % más de audiencia… Un % más de presencia en los “medios”… TRAFICANDO, unos y otros, con los seres humanos, como si se tratara de un “rebaño” (que es lo que pretenden: la “sumisión del borrego”). Y, puestos a ello -“metidos en harina”, que decía mi buen padre, q.e.p.d- hablemos de los “pastores”: Si de esos que solo se acuerdan de Santa Bárbara cuando truena. Hablo, claro está, de la Conferencia Episcopal Española.

Se acordaron -ellos- de ayudar a ese hombre, que en un amor sin medida, ha estado cuidando de su esposa ¡durante más de veinte años! Se preocuparon -ellos- de ayudarle proporcionándole una ayuda necesaria donde dejarla, mientras atendía a su propia salud? NO. Y ahora, ellos, esos “príncipes de la Iglesia” que solo se acuerdan de los Evangelios, y de las Enseñanzas que -para todos- dejó aquel Crucificado, se acuerdan de ellas?

NO, TAMPOCO.

Han levantado su voz -aunque sea en “voz baja”- recordando que, el sabio León XIII, condenó a la Masonería, y excomulgó a toda esa secta, como enemigos de Dios y de sus enseñanzas, cuando al “titular” del Estado, lo han nombrado “caballero” de esa organización, no hace muchos días? TAMPOCO.

Se han olvidado de todo aquello que no les interesa.

“Sepulcros blanqueados…” Llamó el Hijo de Dios, a aquellos fariseos que halló en su camino… Cuantos de esos “sepulcros” tenemos hoy entre nosotros? Permitidme una nueva, pequeña digresión…

A mi, personalmente a mi, no me es necesaria la anuencia de tales “purpurados”. A mi, me basta el perdón que, en nombre de Aquél, me da el cura de mi barrio. El de la pequeña aldea. El de mi pueblo. El que me conoce y, casi, me bautizó. Aquél que esta cerca de mi, y me conforta con sus palabras, y su presencia. Que tiene un cochecito, para ir a las parroquias cercanas que no tienen cura para el domingo. No necesito yo, a esos “príncipes” tan ocupados, en mantener un “status” -a bien para ambos, claro- con el gobierno de turno… NO LOS NECESITO.

Y, ahora, cuando un hombre -por amor- ayuda a su esposa, a bien morir, ni tan solo preguntan el porque? de esa acción. El porqué de esa ausencia, que durará mientras viva, de un ser, al que su libertad, y su voluntad, y al que tampoco han preguntado ese “porqué”, se limitan -igual que aquellos fariseos- a “refugiarse en la “Ley”. Una ley que se impone a si misma ese limite -concedido por Dios- llamado LIBERTAD del HOMBE.

Un sabio, habla a su escudero y le dice:

“La Libertad, amigo Sancho, es el Don más preciado que a los hombres dieron los Cielos. Con ella no pueden compararse los tesoros que la mar encierra, ni la tierra encubre. Por la Libertad, así como por la Honra, se puede -y debe- aventurar la vida”

(D. Quijote de la Mancha)

Y ahora, quieren “ahormarla” con “leyes modernas”, “leyes actuales” -que cambiarán de nuevo- cuando las encuestas, no les sean favorables.

Ahora, unos y otros. Cada cual buscando su “clientela electoral” -a la que después no harán caso alguno- se “rasgan la vestiduras”, otros se la cambian. Todos, buscando un interés inconfesable.

Un poco más de respeto. Solo un poco -porque no tienen ninguno- al ser humano. A su dignidad, y sobre todo, sobre todo, a su LIBERTAD. Que es un Don de Dios…

Ah!, se me olvidaba, que, ellos, tampoco creen en Dios.

Un cordial y sincero, y cristiano saludo.

Sulpicio Motilla Olmo

Director

10 DE MARZO, esos buenos chicos de la Tradición.

“10 de Marzo”

(Esos “buenos chicos” de la Tradición…)

Cuando D. Carlos VII, instauró esa festividad, para honrar la memoria de todos
aquellos que defendieron -los más con entrega de la vida- y los otros con todo  que eso, después les aconteció (destierros, sanciones, mal vivir, marginación etc.)- digo defendieron sus Ideales, y sus convicciones más profundas, no pretendía solo que fueran recordados, por las generaciones que siguieron. Si no que su ejemplo, fuera un acicate, para que, en el pasar de los tiempos, estuviera presente a TODOS los que, con ellos, compartimos aquél mismo Ideal.
(Han pasado los años… y con ellos. Que os vamos a decir que no sepáis… Pero lo haremos. Y lo vamos a hacer porque no queremos olvidar -que una cosa es el perdón, y otra muy diferente, el OLVIDO…)
Nos han TRAICIONADO, TODOS. Todos aquellos que usaron nuestro sacrificio,
para obtener unos beneficios -personales, y de sus “instituciones”- olvidando
INTERESADAMENTE, aquello que les sirvió, traicionando también, sin recato
alguno, la sangre de los mártires que tuvieron en sus Congregaciones, y Gremios, y otras organizaciones. Victimas -que no mártires- de aquellas guerras fratricidas…
Que: Una cosa es un “mártir” y otra -muy distinta- una “victima”.
“MARTIR”: Persona que sufre, o muere, por defender su religión o sus ideales.
“VÍCTIMA”: Persona o animal que sufre un daño o un perjuicio a causa de determinada acción o suceso.
Esa es la diferencia. Y no es lo mismo. Los nuestros fueron “Mártires”
Y, hoy, y desde hace ya bastantes años, nadie si no nosotros, entendemos esa
diferencia. Y los que la entienden -que no son de los nuestros- les tiene “al pairo”.
O sea les importa un bledo. Y antes hacen “correr” sobre su memoria, un “tupido velo” de intereses y olvido.
Y los primeros: la Jerarquía eclesiástica. Es decir: “los Príncipes de la Iglesia”. Y
esto duele. Aunque no seamos revanchistas -que nunca lo hemos sido, ni lo
seremos-pero la VERDAD solo tiene un camino, y una forma de decirse…
(NOTA.-Hablando, alguna vez con personas no carlistas, hablan de nosotros, y de los que fueron, como: “aquellos buenos chicos de la Tradición”. Y pocos, o casi ninguno, se acuerdan de ellos. No ha mucho un viejo veterano, me decía hablando de los “ricos”: “Colgaron de los brazos de la Cruz su bolsa de dineros, y así, al defender la Cruz, defendíamos, también, sus dineros…” Hagamos un alto en el camino… Con nosotros, SIEMPRE ha estado el llamado “clero bajo”. Es decir, el “cura de barrio”, el del pequeño pueblo, el que entiende y vela por la pureza de su mensaje… Los otros, los “encumbrados”, esos no serán -nunca- mártires porque no han tenido vocación de serlo. A ellos llegará nuestro perdón, pero NO nuestro olvido).
El día 10 de Marzo, rezaremos por todos. También por ellos. Pero no olvidaremos, también eso, lo que más arriba esta escrito.
Vosotros, Uds., que leéis esta pequeña página, haced lo que vuestra conciencia, y vuestra voluntad, os indique. Pero nunca olvidéis.
El olvido es el fin, y aún queda mucho camino por andar.

Los del Oriamendi.

CARTA AL GENERAL X

Carta al General X

(Antoine de Sant Exúpery) (Fragmentos…)

 

“… estoy triste por mi generación, porque está vacía de toda sustancia humana, porque no habiendo conocido más que el bar, las matemáticas y los Bugatti, como forma de vida espiritual, se encuentra hoy inmersa en una acción que ya no tiene ningún color…”

“Hoy, no hay nada que posea la densidad poética de un Austerliz, solo fenómenos de digestión, lenta o rápida. Todo lirismo suena ridículo y los hombres no quieren que se les despierte a una vida espiritual, sea cual sea…”

“Odio mi época con todas mis fuerzas, en ella, el hombre se muere de sed…”

“Ya ve usted, uno ya no puede vivir sin frigoríficos, política, política, balances y crucigramas, uno ya no puede vivir sin poesía, sin color y sin amor. Solo con oir un canto aldeano del siglo XV se da uno cuenta de la degradación. Solo queda la voz del robot de la propaganda (con perdón). Dos mil millones de hombres solo oyen el robot, se convierten en robots. Todas las rupturas de los últimos treinta años, surgen de dos únicas fuentes: los callejones sin salida provocados por el sistema económico del siglo XIX, y la carencia de una esperanza espritual…”

“… Solo hay un problema, solo uno: redescubrir que existe la vida del espíritu más elevada que la vida de la inteligencia, una vida del espíritu que es la única que satisface al hombre…”

“… el hombre ya no tiene sentido.” “Es imprescindible hablar a los hombres…”

“¿De que servirá ganar la guerra si después tenemos que soportar ataques de epilepsia revolucionaria durante cien años?….”

“A falta de una corriente espiritual fuerte, brotarán como setas treinta y seis sectas, que, a su vez, se dividirán. El mismo marxismo, demasiado anticuado, se descompondrá en una multitud de neo-marxismos contradictorios. A menos que un Cesar francés no nos meta, para toda la eternidad en un campo de concentración neo-socialista.”

“En esta época de divorcios, la gentes también se divorcia con suma facilidad de las cosas. los frigoríficos se pueden cambiar, y la casa también, si solo es un ensamblaje de cosas, y la mujer, y la religión, y el partido. Ya ni siquiera se puede ser infiel. ¿Infiel a que? ¿Lejos de donde; infiel a qué? Desierto del hombre.”

“Estamos castrados de una forma muy curiosa. De este modo por fin somos libres. Nos han cortado los brazos y las piernas, y después nos han concedido la libertad, concedido la libertad de marcharnos. Yo odio esta época, en la que, bajo un totalitarismo universal, el hombre se convierte en ganado afable, educado y tranquilo. ¡Nos venden eso como un progreso moral! Lo que yo odio en el marxismo es el totalitarismo al que conduce. Lo que yo odio en el nazismo, es el totalitarismo al que tiende por propia esencia.”

“¿Adonde van los estados Unidos y adonde vamos nosotros en esta época de funcionariado universal? Hombre robot, hombre termita, hombre que oscila entre el trabajo en cadena sistema Bedeaux y la “belote”, hombre castrado de todo su poder creador y que ni siquiera sabe crear, desde lo hondo de su aldea, ni una danza, ni una canción; hombre al que se alimenta con una cultura convencional, con una cultura estándar, como se alimenta a los bueyes con heno. Eso es el hombre de hoy”.

“Conseguiremos perfectos instrumentos musicales distribuido en grande series, pero ¿Dónde estará el músico?”

“Cada vez se menos, porqué le cuento todo esto. Seguro que por contárselo a alguien, ya que no es esto lo que debo decir. Hay que favorecer la paz en los demás, y no incrementar los problemas””

“Desde que empecé a escribirle, dos camaradas se han quedado dormidos delante de mi…

Estos dos camaradas, a su modo, son maravillosos. Son rectos, nobles, diáfanos, leales. No se porqué, al verlos dormir así, experimento una suerte de impotente piedad, ya que puedo sentir su propia inquietud, aunque ellos lo ignoren. Rectos, nobles, diáfanos, leales, si, pero terriblemente pobres también. Necesitarían tanto tener un dios… Perdóneme si esta pobre lámpara eléctrica, que ahora voy a apagar, tampoco le ha dejado dormir a usted.

Considéreme su amigo.”

Antoine de Sant Exúpery.

Esta reflexión, este temor de ese Gran autor, de ese hombre, que al fin, solo fue eso, sigue hoy esperando que, nosotros u otros, los que vengan detrás, pongan, desde allí donde estén, remedio a todo este caos, que llamamos “normal”.

Nosotros, desde esta humilde